Se puede decir más alto, pero no más claro

O por qué cuando jugamos, es que nadie ha hecho cuentas.

O cómo dar la nota.

Los seres humanos somos en general pésimos estimando probabilidades. Eso es lo que hace que, por ejemplo, ciertas administraciones de lotería sean percibidas como que venden más premios que otras cuando, en realidad, no existe tal tendencia. O que ciertos números tocan más que otros. O la tontería de cada uno.

No, no es así. Pero la mayoría de españolitos prefieren jugar a la lotería (o lo que sea) antes que responsabilizarse de sus propias fianzas.

Echad una cuenta rápida. Sé que muchos de los lectores del blog no sois de jugar mucho, así que sé de antemano que estos números no reflejarán vuestro caso. Podéis ahorraros el comentario de “Pues yo sólo compro lotería una vez al año…” Vuestra experiencia anecdótica no es un dato y no me interesa. Yo no juego nunca a nada, tampoco.

En el año 2008 los españoles se gastaron en quinielas 557 millones de euros. Sólo en la lotería de Navidad (la del 22/12)  se gastaron 2787 millones de euros, una media de 61 € por barba. Y así sin contar primitivas, bonolotos y demás. ¿Cuánto puede gastar en promedio una persona que juegue regularmente a este tipo de cosas?

Ayer hablaba con Nur de esto, y una estimación conservadora eran unos 50 € por persona o por familia al mes, para el ejemplo tanto da si es para uno o para varios. Esto tiene en cuenta que, por ejemplo, entre Diciembre y Enero gastarás más que eso entre lotería del Navidad, del Niño, de su puta madre, la ONCE, la primitiva y todos los que lanzan botes para aprovechar esas fechas, amén de que hay sorteos semanales con botes y polladas.

50 €/mes, multiplicado por 52 semanas en un año, son 624 €. Eso es pasta. Eso es una cantidad con la que puedes empezar a hacer algo, por poco que sea, para que  tu dinero trabaje para ti. Construir un colchón por si vienen mal dadas, comenzar a invertir en algo que te de una rentabilidad, un plan de pensiones, lo que sea. Eso es algo a lo que le vas a sacar dinero seguro. Jugarlo es como limpiarte el culo con el dinero, con la idea de que a lo mejor un día miras el papel y te sale un diamante en vez de una mancha de mierda. Que, lo admito, puede salir. Con menos probabilidades de que te caiga un rayo.

¿Cuál es el atractivo de la lotería y demás mandangas? Está lo obvio, que es la pasta. Está lo menos obvio, que es la responsabilidad que te ahorras de asumir.

Responsabilizarte de tus finanzas (o de cualquier otra cosa) es una puta mierda. Es mucho mejor esperar que algo te saque las castañas del fuego. Seguro, podrías tener unas finanzas más saneadas, pero eso sería una mierda porque tienes que planear, tomar decisiones, atenerte a ellas… mira, mejor echo este dinerico aquí, a ver si se resuelve todo por arte de magia. Y no se resolverá. Como dice Forges, la mayoría de los españoles, la aplastante mayoría estarán en la viñeta, y preguntándose el por qué.

Claro, es normal. Los diarios se enfocan en la gente que gana, y muestran grupos muy grandes de gente chorreando champán y risas. Parece que todo el mundo gana. Pero claro, no es verdad. La mayoría de los que salen no han ganado, están celebrando que ganó alguno. Y el de la administración está ahí, claro, ¿por qué no? Se forra con todos los que juegan a esto. Así que a hacer bulto.

Los diarios no muestran a todos los que no ganaron. A las legiones de gente que ahora se plantean que quizá sus cálculos estadísticos (“al menos me toca el reintegro seguro”) no eran tan buenos. ¿Y cómo lo van a mostrar? El Gobierno recauda. Las cadenas de TV ganan pasta con la retransmisión del invento, y los noticiarios tienen algo con que llenar minutos. Así que todo el mundo se va a asegurar de que juegues.

Es como comprarse una casa. Claro que todo el mundo te va a decir siempre que comprar es mejor que alquilar. Por la cuenta que les trae. A dónde iríamos a parar si la gente se responsabilizara de su vida en vez de rezar para que otro (Dios, la lotería) se lo arregle.

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