Una memoria RAM

La RAM no es esto.

Ayer pensaba que tenía más cosas que contar, pero lo cierto es que la entrada ya contaba lo más importante. Sin embargo me apetece abundar algo más, así que ahí vamos.

Antes de la RAM

He tenido una inmensa cantidad de trabajo estos últimos meses, que ha provocado que el blog haya estado languideciendo un poco. Si bien he seguido activo en otros lugares, porque es muy fácil (ya lo expliqué aquí) y nos mantenemos en contacto, cuando publico algo aquí, incluso si sólo es una foto, quiero que sea algo un poco más pensado. Y no he tenido mucho tiempo para pensar en más cosas aparte del curro. Esto, en lo que respecta al blog al menos, es una rutina que seguro tiene una estacionalidad muy clara. Fin de año, clientes que tienen que agotar sus créditos de formación, blog que es ignorado. Bueno, y el tema del ejercicio, que he ignorado hasta hoy. Verás mañana qué risa de agujetas. Eso se cura haciendo más. Casi todo en la vida se cura haciendo.

La mayor parte del tiempo la vida es plácida. Es algo que Nur y yo apreciamos mucho. Mucha gente tiene vidas muy emocionantes y les pasan muchas cosas y todo es súperintenso. Yo a esos los suelo ocultar en el Facebook, para no estresarme. Creo que más del 80% de mis contactos están ocultos, más o menos.

Antes de ir a la RAM me suscribí al Manifiesto por los Derechos Fundamentales de Internet, pero tras leer un par de entradas de SuperSantiEgo sobre el tema y reflexionar, me he dado cuenta de que en realidad no era una idea tan buena. Pero no voy a esconder la equivocación, así que dejo la entrada donde está. Si te equivocas, pues nada. Y la verdad, la cancamusa por ambos lados me empieza a cansar. Paso un kilo. A fin de cuentas, muchos de los suscriptores de ese manifiesto votaron al partido que lanza la ley de marras, o a la oposición que tiene la misma postura.

La última noche antes de ir a la RAM saqué por Granada a Nur, mOlecula y Sus con la Hereje y su chico, y fue es-pec-ta-cu-lar. Una de las juergas más grandes de los últimos tiempos, con pase de culos incluido. Hasta el camarero del bar puso de su parte. Una gran indicación de por dónde irían los tiros.

En la RAM

La RAM fue en Puerto Banús, y eso me daba mal rollo. Ir a un sitio súper pijo y súper caro cuando mi economía está por los suelos no es mi idea de montárselo 100% genial. Pues me equivoqué. Además, el viaje estuvo lleno de incidencias y he perdido / tenido que cambiar todos los billetes de avión que compré originalmente. Pasamos por cojones un día entero en la T1 del Prat. Da igual. Ha valido la pena.

Esta ha sido una de las dos mejores RAM en las que he estado, junto con la de 2007 en Madrid. Lo ha sido porque el hotel (al igual que aquel año) ha sido de lo mejor, y por la gente maravillosa con la que he compartido esos días. Se ha echado de menos a gente: el Capi, Almuric, Dile y Barachan, Tiberio, Deirdre… sólo por empezar. Éste ha sido un año duro, muchos no han podido. Nos acordamos mucho de vosotros. Eso se notó en el concierto de los Fustanes, que fue más corto y menos intenso de lo que habitúa ser. El año que viene toca revancha, espero.

Por otro lado, esta ha sido también la primera RAM para muchísima gente muy querida (mOlecula, Sus, entre otros), y siempre es estupendo verlo. La primera RAM es algo muy bonito, y poder compartirlo es estupendo. Incluso si, como bien decía Tomber cuando estábamos en la piscina, todo empieza a parecerse a las TdN al final.  Eso es bueno, claro.

Visitamos Gibraltar, vimos a los monetes de por allí, y la cueva de San Miguel que es impresionante. Y compramos bebida para…

Zenchy, la reencarnación de Dionisos en esta era no nos defraudó, y la RAM de noche fue más intensa que la RAM de día. En esta ocasión no sólo montó un botellón monumental y perfecto: sorteó noches gratis de hotel. A la nena y a mi nos tocó una. No hay límites para este tío.

La gente encontrando su lugar es algo maravilloso. Encontrar nuevos lugares donde ser bienvenido (como la casa de Santi, donde me sentí perfectamente a gusto a los 3 minutos de estar ahí) es igual de bueno o mejor. Así que la RAM tuvo todo lo que tiene que tener una buena RAM: gente nueva y estupenda, gente conocida que te alegras de ver, nuevos sitios por descubrir, un concierto y un montón de juerga. Llegamos pasada la medianoche a casa (tras otro accidentado viaje de vuelta) y me desplomé.

Tras la RAM

No mucho que necesite contar aquí, realmente. Dos días de curso justo a la vuelta, algo de papeleo y aquí estamos. Feliz como un piojo y con unas perspectivas increíbles por delante, y todas ellas gracias a Nur.

Sea lo que sea, trabajo o no trabajo, bueno o malo, ella está ahí como la luz y el calor del Sol. Puedes volver el rostro y mirar a la noche, pero como el Sol ella está ahí, haciendo crecer cosas hermosas. Mirando estos casi dos años en retrospectiva veo cuánto he aprendido sobre mirar a la vida con los ojos bien abiertos, sobre apreciar cosas a las que no prestaba mucha atención, y sobre la importancia de ser rubia. Y todo el cariño que nos hemos dado. Y toda la valentía que muestra en tantas cosas. Te quiero mucho, nena. Horrores.

Lo dicho: living well is the best revenge. Todo lo demás es tener una vida demasiado intensa.

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