Mejor me dejo de pollas y llamo a los Primigenios. No se perdería nada.

Mejor me dejo de pollas y llamo a los Primigenios. No se perdería nada.

Hay que joderse.

Paso meses mano sobre mano, sin apenas curro. Todo el mundo anda que no les cabe una aguja por el ojete. Todo se paraliza. Crisis. Gripe A. Muerte y destrucción. El capitalismo que se va a hundir. Que vienen los indios y los romanos.

Llega septiembre y todo explota. Curioso, como poco, lo de tener razón siempre. El trabajo llueve, y gracias que en el sector hay mucho gañán – pero mucho – me encuentro apagando fuegos por todos lados, con una manguera en cada mano y una en un pie. Salvando culos en Madrid y Barcelona, y sembrando para que no me vuelva a pasar. Anoche me dieron las 4 de la mañana haciendo justamente eso. Hacía mucho que no tenía que pasar una noche currando y he descubierto que no lo echo de menos. Dormir tan poco con Nur no mejora el asunto. Nada en absoluto. Pero todo sale, a base de cojones.

Y ahora tengo una duda.

Esta mañana he conseguido ser reclutado como formador por la 3ª escuela de negocios en ranking en Madrid y Barcelona. El día 19 de octubre tengo mi primera ponencia, inaugurando un master y hablando a la gente de qué son los Recursos Humanos y para qué sirven…

Y ahora tengo una duda.

En el Metro, pensando cómo orientarla, veo en mi mente a toda la gente cojonuda y profesional con la que he tenido el gusto de trabajar. Veo a la gente de los suecos, a las chicas de esta consultora con la que trabajo frecuentemente y son de lo mejor, a otros profesionales como la copa de un pino que me han ayudado y enseñado desde mi primer jefe, hace ya años. Y claro, está toda la gente cojonudísima que he tenido como asistente en mis cursos.

Pero por otro lado está Zimbabwe Consulting, con Bongo y Mongo a la cabeza. Está Igor, por supuesto. Están las toneladas de historias de terror que se acumulan en mi memoria, como una bolsa llena de ratas rabiosas que tratan de salir. Está en ver como en este país la gestión de RRHH es algo con lo que llenarse la puta boca, pero que como requiere planificar y trabajar a medio y largo plazo no se hace ni te dejan hacerla. Donde la formación es algo que se tira a los trabajadores para distraerles, o más fácil, para pillar subvenciones (si no fuera por FORCEM iba a hacer formación su puta madre). Los tongazos que se hacen en selección y que te obligan a hacer. Los idiotas que sólo saben escupir consignas corporativas que han leído en Capital Humano y similares.

Y ahora tengo una duda.

¿Hago la ponencia del buen rollo y plana y superchulichachilerendi que debería hacer? ¿O cuento la verdad? Porque la verdad, a mi me parece que uno ha de practicar lo que predica, y yo predico que hemos de diferenciarnos y hacer aquello que hacemos bien y nos gusta. Y a mi me gusta repartir estopa, y lo hago bien y con gracia.

Porque me da rabia y se me tiene que notar. Me da por el culo tener un trabajo tan cojonudo y encontrarme tan a menudo que no me dejan hacerlo o que tengo que hacerlo en condiciones de mierda, sin tiempo y a base de parches. Porque este podría ser el mejor trabajo que uno puede tener en el mundo de las empresas. Porque debería serlo.

Así que tengo esa duda. Por un lado es mi primera entrada en ese sitio. Por otro…

Pero eso no importa. Hoy hemos ganado de nuevo, y gozado de lo mejor de la vida. Así que me voy al sobre a descansar un rato, y os dejo con dos canciones que considero adecuadas. Ciao, bambinos.

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