… que es una excusa como cualquier otra para hablar de qué tal va todo, ya que me apetece y hace mucho que no lo hago. Bueno, como 20 días. Tengo que hacer la cena en breve, de modo que voy a ver lo que soy capaz de contar en 15  minutos exactos. Además de que en Barcelona hace calor, y es bastante bochornoso, desde luego.

Aunque llevo una temporada de trabajo bastante floja, es ahora cuando empiezo a ver de verdad que vienen las vacaciones. Con el paso de los años me doy cuenta más y más de que las vacaciones son un estado mental: puedes no estar trabajando y no estar de vacaciones.  Incluso dos meses. Nur y yo nos vamos de vacaciones el martes a las TdN, Granada, y no sé qué más, pero no lo siento como vacaciones porque las TdN son un poco como trabajo. Este año organizo cosas que debería… bueno, organizar o algo. Pero el trabajo (del que me pagan), el curso de catalán (que me examino este jueves y lo acabo el martes a la mañana), el curso de narración oral (que rematé hoy contando The Lurking Fear de H.P. Lovecraft) me han quitado bastante tiempo, de modo que tengo que ir a saco. Conforme me quito obligaciones y proyectos, los restantes se hinchan para ocupar todo el tiempo disponible, con lo que en realidad no hay sensación de descarga (eso sí, la meta está más cerca). De modo que en realidad las vacaciones son la parte de verano que empieza en algún momento de las TdN y acaba cuando Nur y yo nos volvemos a BCN. Algo me dice que en realidad empezarán cuando ella y yo estemos solos sin despertadores para nada y sin compromisos, o sea, el 10 de agosto en adelante.

Ojo, esto no debe entenderse como una queja, porque no lo es. Es una descripción de lo que hay. Me gusta estar ocupado. No estarlo ha sido malo, malo,  muy malo para mi estos meses. Muy devastador. Me he dejado llevar por la inercia y me he desorganizado bastante, y cuando ha venido el curro de nuevo, me ha cstado el triple arrancar. Lo he conseguido, pero aún cojeo. De eso sí que podría quejarme, pero tampoco lo haré. A fin de cuentas no me he dejado llevar del todo y hay cosas (como mi compromiso de ir al gimnasio) que se han mantenido y dan resultados.

Podría quejarme de que tengo un tumor, lo cual es una experiencia que no todo el mundo tiene. Tranquilos: es un fibroma pedunculado, o sea, un tumor inofensivo que parece una verruga con un tallo muy cortito, en el costado, cerca de la axila. El tipo de cosa que antes se quitaba atándolo bien fuerte para que se gangrenara por la falta de riego y se cayera. Como estamos en el siglo XXI, lo que hacemos es darle con una crema abrasiva para quemarlo poco a poco y que se muera. No hay otra, porque al ser cosmético y no médico (no va a malignizar nunca) la dermatóloga pasó de quitármelo que eso la S.S. no lo cubre. Probaré de nuevo el 2 de agosto porque entre medias el cabrón ha aprovechado el tratamiento para crecer y ahora es casi como un hueso de aceituna. Pero probablemente me harte antes y le aplique el cordel por más que me desagrade tener un trozo de cuerpo gangrenando.

Pero tampoco me quejaré de eso.

Estuve en Granada y fue bueno, porque ya iba siendo hora después de 6 meses. Tuve el gusto de conocer a los sectarios de la zona (bueno, a dos), de reencontrarme con amigos muy queridos y mi familia (al principio todos ellos me miraban raro), y de reencontrarme con las pintas a 1’60, las tapas, y unos días de verano suave y agradable sin mucho calor y noches frescas. Que sí que las hay. Además, mis padres se han puesto aire acondicionado en el comedor, que no es que sirviera de mucho esos días pero luego vendrá bien. Pude constatar que, en general, las cosas siguen igual que cuando las dejé, lo cual es positivo para sentirse en casa y me recuerda por qué me marché de ahí. Incluso saqué una oportunidad de colaborar en trabajo con una amiga y colega, que no es moco de pavo y demuestra que hay que estar por todas.

Evidentemente, no me voy a quejar de eso.

Hemos tenido un susto pequeño con el trabajo de Nur, porque parecía que la trasladarían fuera de Barcelona con el trastorno que eso suponía, pero al final no ha ocurrido, se ha dado marcha atrás, y ha quedado en nada. Este tema de las fusiones de cajas y tal es un dolor de muelas, pero de momento a ella no le está tocando.

No me quejaré de eso.

Además de eso, mi lista de posts esbozados para el blog ha llegado a la cantidad de 20. Go me. Desde luego, no me voy a quejar de eso. De hecho, no pienso hacer nada al respecto.

Chin – pún.

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