El otro día me enteré por Rapunzell (y luego lo vi en más sitios) de que está en proyecto una peli sobre World of Warcraft. Y si estas cosas me importaran, un espasmo de terror me habría dejado tieso. Sobre todo porque esa peli, y las respuestas esperanzadas de muchas personas (“Tengo ganas de que la estrenen,” o “Posiblemente sea un truño pero la veré”) me muestran que este tipo de desgracias nos las autoinflingimos, dado que al final del día, la calidad nos importa un pijote.

Seguro que los frikis se hinchan de ir con reclamos así

Seguro que los frikis se hinchan de ir con reclamos así

NO PUEDE SER BUENA. ¿Cuándo ha sido buena una peli basada en un vídeojuego? Aparte… ¿cómo va a ser buena con ese material base? ¿Qué es lo que hay en un MMO que de para una buena peli?  Los vídeojuegos se adaptan por el criterio de popularidad, por su calidad como juego, que no suele coincidir con el de “mejor historia” sino con otros factores. Por eso se adapta DOOM, o Dungeon Siege, a pesar de que no hay nada que contar en esos juegos, y no se adapta Loom, o Shadow of the Colossus o… ¿Me entendéis? Los ejecutivos de las productoras deciden que muchos jugadores = mucha popularidad = mucha pasta, no deciden que muchos jugadores = buena historia que merece ser contada.

Los vídeojuegos no han de tener una buena historia o una buena ambientación detrás para ser buenos juegos. ¿Adaptarías al cine el Tetris? ¡Pero sin duda es un juegazo! ¿Deberíamos hacer una peli sobre ello, para que las legiones de fans del juego pasen por caja? ¿No es risible?

WoW tiene 11 millones de espectadores potenciales, de modo que Sam Raimi (que ha perpetrado Spiderman 3, por ejemplo), la hará. No se puede evitar. Dada esa circunstancia, sin embargo, yo tengo algunas recomendaciones que una peli fiel al juego WoW debería seguir, basada en mi experiencia con el juego:

– debe durar entre 70 y 80 horas, la mayor parte de las cuales los protagonistas deberán emplearlas andando / cabalgando / volando de A a B, o bien realizando alguna actividad absolutamente inane, como matar millones de animales salvajes a ver si alguno tiene algún órgano vital para su subsistencia (sólo el 9,75% de los tigres tienen colmillos por ejemplo), o bien picando piedra, o cosiendo, o cogiendo hierbas, o alguna mierda así.

– sólo los héroes forjados en el calor de la batalla podrán acometer la épica tarea de beber un vaso de leche fría o comer tarta.

– cuando los protagonistas se dirijan a la guarida del Mal que han de destruir, deberán pasar al menos media hora esperando que todos los héroes hayan terminado de mamonear y puedan reunirse para el asalto final. Los actores que encarnan a los héroes deberán permanecer mirando el infinito, o directamente no estar presentes durante ese tiempo. Algunos de los presentes puede que corran en círculos, salten al azar o maten cualquier criaturilla que les caiga cerca. El grupo protagonista debería ser de entre 5 y 40 personajes.

– siempre habrá que matar jabalíes. Siempre. Por otro lado, nadie comerá herbívoros, todos los platos incluirán carne de depredadores como carne de buitre, de lobo, o glándulas de araña.

– las ciudades estarán pobladas de gente con nombres alfanuméricos o que hagan juegos de palabras ridículos. Habrá muchos “Raven McDarksoul,” “Jander Darkblade” y otros con nombres compuestos que incluyan las palabras “dark”, “soul”, “black”, “blood” y “blade” entre otras similares. Como si todos los personajes del mundo fueran heavies powermetaleros, góticos y similares (o al menos la mayoría).

– los héroes han de pasar algo de tiempo especulando en bolsa, aunque probablemente tendrán sirvientes con nombres como “Bancodelguild” que les hagan ese favor.

– el personaje gnomo siempre será un gilipollas integral y se llamará Spaghetti o algo así. Deberá ser interpretado por un adicto a las anfetas de menos de 1’50.

– cada X tiempo, un personaje en pelotas se acercará a los héroes y gritará en voz extremadamente alta o bien les susurrará al oído si quieren comprar oro. Esos personajes serán fulminados unos segundos después.

– cuando los héroes venzan finalmente al mal, aparecerá una expansión que hará que todos sus esfuerzos sean inútiles, sus objetos mágicos basura, y sus habilidades obsoletas, que introducirá la siguiente película “WoW II: La Cólera del Ardiente Másdelomismo,” donde un nuevo mal que deja en el olvido todo lo anterior aparece y habrá de ser derrotado recolectando una ingente cantidad de casquería, trozos de piedra y planticas.

Vaya, suena como la revolución del género de fantasía. ¿Para qué intentar llevar a la pantalla Elric de Melniboné si puedes llevar a las pantallas World Of Warcraft? Es indudable que merece la pena todos los esfuerzos adaptar tan magna obra literaria a la gran pantalla.

O es otra razón para no gastarte 7 euros (mínimo) en el cine.

Anuncios