Tengo el blog como la casa, algo más descuidado y desatendido, menos lleno de polvo por limpiar y de cosas abandonadas. Así son las cosas cuando uno anda de viaje. En ambos casos puedo vivir con ello, y ponerlo en marcha poco a poco. No veo necesario, desde hace tiempo, pedir disculpas por actualizar mucho o poco este sitio. Como debe ser.

Cierto es que pensé en escribir mientras andábamos por Londres, pero la verdad es que la desconexión se ha agradecido enormemente. Además, el tema de escribir plastoseries me da aún más pereza: si bien es algo que puede ser divertido según quién lo escriba, es algo que no deseo inflingir a nadie. Nur, de todos modos, acabará por subir al Facebook las 2000 fotos o así que hizo, de modo que quien guste de esas cosas podrá verlas y vernos en diferentes sitios, o verme a mí posando de manera incómoda (no me molesta que me hagan fotos, pero posar me va gustando menos). Por supuesto, hay 700 fotos de gatetes, o de mi persona en diferentes escenarios británicos. En todo caso, es lo bueno de subir las fotos a Internet e invitar a los amiguetes a verlas: que no se las endiñas a nadie por la fuerza, y nadie te odia después.

Temas e ideas para escribir hay, pero hay más pereza que temas e ideas. Alejarme tantos días del ordenador salvo para la más rápida consulta del correo electrónico (tuve que resolver temas de curro estando allí) me ha hecho una vez más ponerlo en perspectiva, y decidir dedicar el tiempo a otras cosas. Ayuda que, en estos días, en Barcelona hace un calor de la hostia y especialmente en el despacho donde tenemos los ordenadores. Sí, puedo coger mi portátil e irme a la sala de estar (es lo que hice para escribir esto), pero me da pereza.  Así que me dedico a otras cosas, y disfruto mucho. Quizá debería llamar Pereza a este post, pero me recordaría a un grupo popero infame y me niego a darles propaganda. Uy, ya lo he escrito. Bué, qué pereza borrarlo…

Cuando uno tiene que poner en marcha de nuevo las cosas blogueras tras un paréntesis, lo mejor es una lista rápida y a correr. Luego seguimos con la programación habitual. De modo que, desde la última vez que asomé el bigote por aquí…

  • Nur y yo nos hicimos pareja de hecho ante notario, en lo que debe ser la ceremonia (a) más rápida y (b) menos glamurosa de la historia. Yo me dormí en la sala de espera, un éxito clásico de los míos. Sólo hubo que avisar por teléfono de que íbamos, llevar el DNI en la boca y apoquinar al final unos 100 pavos. No tenemos álbum de fotos, pero tenemos una carpeta en la que Un Señor Que Da Fe De Cosas (TM Nur) explica de una manera increíblemente prolija (6 páginas) que yo soy yo, Nur es Nur, no estamos casados con otros, y no somos parientes cercanos, además de añadir que vivimos juntos y que tenemos relaciones sexuales. Como lo dice él, será verdad. Y en papel timbrado, que lo cobran. Con ese papel, nos fuimos raudos y veloces a pedir una tarifa más barata en el gimnasio nuevo, que era el propósito del ejercicio desde el principio 😛 Es broma, claro. Pero ya que estaba, oiga… En fin, de esto habló ya Nur, y en cuanto se enteró la gente lo primero que hicieron todos fue empezar a exigir beber a nuestra costa. Lo normal.
  • Nur y yo hemos estado una semana en Londres (y Oxford). Justo después de hacer lo anterior, para ser exactos. Pasamos los 3 primeros días en un B&B cerca de la estación Victoria, que resultó ser barato, al menos. El resto del tiempo lo pasamos en casa de Max y Emma, que viven en Knightsbridge (algo así como Serrano en Madrid, o Tres Torres en Barcelona), con Vicky babeando con las dos monísimas gatitas de ambos, y yendo de un lado para otro con la calmita que da el tener muchos días para hacerlo. No vimos todo lo que queríamos, pero no íbamos a poder, así que tanto da. Si bien la libra está a un precio genial y eso ayudó (comer fuera en Londres es tan barato o más que aquí estos días), a muchos sitios les han subido la entrada desde mi última vez un pico, con que ver ciertas cosas se quedó para otro día. De todos modos, hay mucho que ver en Londres de gratis o muy barato. Amo esa ciudad, y desde luego es un lugar que uno debe visitar sí o sí al menos una vez. Ha sido un viaje genial, precioso y con un tiempo nada londinense y casi granadino en lo caluroso, lo cual mola mucho cuando te metes en el transporte público de allí, que no tiene aire acondicionado nunca. Lo que enlaza con…
  • Nur consiguió que un magnífico grupo al que vimos en el SoHo llamado Bluesmix nos dedicara una canción por nuestra luna de miel, y que nos dedicaran un disco. No tengo claro si es que lo explicó mal porque hablando inglés no se siente tan hábil, o porque directamente les mintió, pero la segunda vez que les vimos actuar en Foyle’s (una librería con cafetería enorme en Charing Cross Road) en una de las canciones van, se paran y nos la dedican por estar de luna de miel. Qué majos que son, y qué bien sonaron.
  • He añadido a mi lista de posibles sitios donde pasar un tiempo viviendo la ciudad de Oxford.
  • He preparado la primera fiesta sorpresa de Nur por su cumpleaños. Fue una experiencia bastante compleja y estresante, porque surgieron todos los obstáculos que podían surgir, desde la nena planeando algo a esa misma hora hasta un portero bocachancla que, cuando estábamos a punto de subir al ascensor para por fin llegar a la fiesta casi se va de la boca, pero al final todo acabó saliendo redondo, y la nena estaba tan feliz que no podía ni dormir. Luego hubo otra fiesta el sábado pasado, la oficial, pero por desgracia esa no fue tan bien. Pero en conjunto creo que le dimos un buen cumpleaños. Y verla ayer diciendo que estaba que se caligrafiaba encima mientras se ponía a jugar con su equipo de caligrafía nuevo, o escucharla reír con el Rayman Raving Rabbids o… Bueno, que valió la pena y mucho. Por todo ello, gracias mil a todos los que habéis participado de alguna manera en esto, y a los que no pudísteis pero lo intentásteis y a todos, vaya.
  • Me ha vuelto a salir trabajo. Tras una etapa algo angustiosa de mandar millones de propuestas, hacer un cerro de entrevistas y ver cómo me posponían para después del verano una cosa tras otra, este mes ya tengo algunos proyectos. Pero cuesta arrancar de nuevo, desde luego, tras dos meses largos de espera. Además de eso, figuro en un par de concursos para proyectos en lo público y cosas así. El proyecto que Nur parió y Elengaer asistió parece que también está en marcha. Crucemos los dedos. Se supone que la crisis está pasando: es lo bueno de las economías de mentira, que como se joden se arreglan.
  • Barbián se ha puesto un rato gordo. Mientras estábamos en Londres, el mamón se ha pillado como medio kilo más y parece una pera con bigotes, sobre todo sentado. Lo atribuimos a que dejamos comida en abundancia, más de la necesaria, con que el cabrón se dio cuenta y pensó “Ancha es Castilla.” Pues a régimen, por listo. No es sólo una interpretación nuestra: la gente que viene a casa regularmente también lo ha notado. De momento pues, le racionamos la comida y lo hago correr y saltar por casa. No está contento.
  • Hemos conseguido habitación en las TdN de este año. Y en el recinto nada menos, así que lo vamos a pasar teta. Tengo que montar una pila de cosas, este año Nur y yo vamos de organizar actividades. Tengo muchas ganas de veros a todos allí,
  • Me han regalado El Club de los Cinco. Nur y yo la vimos el otro día, y no deja de gustarme tanto como la primera vez, o todas las demás, la verdad. Qué peliculón, y qué contento estoy.
  • Nos hemos cambiado del gimnasio al polideportivo municipal, y da gusto. No esta debajo de mi casa como el anterior, pero sólo está a 10′ andando y cuesta menos de la mitad, además de tener casi todo lo que tenía el otro (y lo que no tiene tampoco lo usaba). Estoy muy contento porque durante los ultimos meses (desde octubre) he mantenido una asistencia regular al gimnasio de 3-5 veces a la semana, con sólo alguna semana sin entrenar (como el viaje a Londres), y el resultado se nota. Estoy muy orgulloso.
  • Tendría que escribir algo sobre vídeojuegos. En concreto sobre por qué la Wii es la mejor consola de todos los tiempos, después de haber pillado recienteme el Army of Two (Xbox, juego de matar terroristas por enjambres) y el Rayman Raving Rabbids (que si no lo has jugado… no sé qué explicarte). En serio, una cosa que muchos diseñadores de juegos olvidan: la gente debería reírse mientras juega a cosas. Y no deberían hacerse repetitivas a los 5 minutos. Sin embargo, los jugadores expertos se empeñan en decir que la Wii es una mierda de consola, y que sus juegos son para críos y viejas. Luego no entienden por qué la Wii vende más que la Xbox y la PS3 juntas.
  • En breve hablaré también de mi pila de libros pendientes, y por qué Terry Pratchett y Neil Gaiman son los AC/DC de la literatura fantástica.

Mira, hablando de los AC/DC, el vídeo que da nombre al post. Sed felices.

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