Mirad qué bonito a la par que elegante y discreto

Mirad qué bonito a la par que elegante y discreto

Esta tarde Nur me ha traído algo del correo, y para variar no son facturas. Hoy nos ha venido una del gas de cagarse. Era algo mucho más bonito.

 

Se trata de esto: un remoto para las presentaciones, un pequeño mando que tiene un receptor USB en el ordenador donde estás pasando el PowerPoint, de modo que no tienes que estar andando de vuelta al ordenador para pasar las diapositivas. Y tiene un puntero láser para el caso de que quieras hacer algo como señalar o cegar a alguien que te molesta. O rayar a los gatos, eso funciona muy bien. Y viene con una minipila extra.

Esto puede parecer una chorrada, pero es muy importante. Una de las cosas de las que quiero hablar aquí próximamente es de por qué la mayoría de gente que habla en público da asco y son un coñazo, especialmente los formadores. El remoto ayuda a ser menos coñazo. Para mí, no tener que estar esclavizado por el ordenador y poder andar de acá para allá (y a la vez tener algo en las manos con lo que gesticular) me hace sentir más cómodo y eso siempre es mejor para la gente que está conmigo en una presentación. Joder, el remoto ni siquiera necesita línea de visión recta con el USB. He hecho pasar la señal a través de una pared y a través de Nur, y las diapositivas seguían pasando. Con eso me vale.

Que estoy muy contento, vaya. Y por 11 dólares de nada (sin gastos de envío, esta gente no los cobra), cuando en Fnac los venden por, agarraos, hasta 60 euracos de vellón. Espero que los de Fnac hagan mamadas. Y bien. Con piercing en la lengua.

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