Pues sí, ya se me han acabado las vacaciones de verano. Qué cabrón, y eso, dirá más de uno y una. Bueno, así son las cosas. Gracias a la apendicitis tuve que cancelar todo el trabajo de este mes… menos el curso que imparto mañana. Muy descansado y tal, pero me he quedado sin ver Monza, y me ha costado una pasta la broma, porque los autónomos no tenemos derecho a baja hasta los 15 días sin trabajar. Y la indemnización es un asco.

Estoy en Almería, en un hotel bastante lujoso, contento tras haber logrado conectarme a la wifi bastante pestosa del mismo (11 Mbps, aún cuesta creer que disfrutábamos de Internet con un módem). Mañana imparto el curso de 10 a 17, cojo un avión a las 19 y a las 21 estoy en Barcelona, en mi casa. Hasta la siguiente vez.

Hace calor aquí, mucho, un calor pegajoso de esos que sé que hará que no pueda dormir. Eso, y que con las movidas de presentar la declaración de IVA hoy a último de plazo, y la competencia de mis clientes que no me han dado un documento crucial hasta… esta mañana, aún no he preparado el curso. No pasa nada – tengo tablas de sobra para prepararlo después de cenar. He dado muchos cursos así, pero este cliente te entrega un material soberbio a cambio de que no te desvíes ni una coma de él. Bueno, son en realidad 5,5 horas de curso reales. No es gran cosa de preparar.

El mes que viene ya viene cargadito. Yo no noto la crisis, aunque gente cercana a mí que es autónoma como yo sí que lo ha notado. Quizá en mi sector y clientela concretos no es tan grave, o quizá aún no han llegado las olas. Sólo sé que en trabajo este año, con lo que ya tengo cerrado, ha sido el mejor de mi carrera y que el año que viene se figura espectacular. Que dure.

Eso va a compañado con viajar bastante, y hacerme habitual de aeropuertos, hoteles, estaciones de tren y otros lugares deprimentes. Que siempre me gusta y da glamour, eso de la semana pasada me he hecho 54000 kms, y todo el mundo se queda flipado como si los hubieras hecho corriendo en chándal con el mp3 y disfrutando del paisaje, cuando en realidad no has visto más que hoteles, aeropuertos y salas de reuniones.

Puta wifi. Prosigo.

He estado intermitente como el Guadiana, con esto del blog, de modo que he decidido remediarlo con un proyecto pequeño. Voy a comprometerme a escribir una vez cada semana al menos un post, aunque sea corto. No es la frecuencia que quiero alcanzar, pero servirá para empezar. Y los compromisos públicos ayudan, so there. De aquí al lunes próximo he de escribir al menos una entrada. Tiempo habrá de auentar la frecuencia: como decía Asimov y han dicho también muchos escritores muy productivos, cuanto más escribes, más fácil es. Y eso espero.

Me voy a cenar y a preparar el curso. Más en breve.

 

Anuncios