… pero siento una indefinible pereza, la verdad.

Estoy, podríamos decir, en un bajón. Tras una larga, muy larga, quizá demasiado, temporada de correr como un loco en todas direcciones, dando el 110% en todo, me encuentro esencialmente drenado de energía. Todo me cuesta una enormidad, pero una enormidad.

No pasa nada, es normal, pero eso se paga, en primer lugar, por aquí. Si bien se me ocurren cosas sobre las que escribir, e incluso me siento frente a la ventana de componer, no consigo poner estas ideas en palabras.

No es grave, y desde luego es transitorio.

Anuncios