Vaya, por no ser excesivamente verbosos y tal. He estado en Granada este fin de semana, ya hacía 4 meses largos que no iba por allí. No ha sido muy largo, nunca lo es, pero ha valido la pena, incluso la vuelta nocturna sin pegar ojo (bus nocturno de lujo mis cojones). Ha tenido momentos amargos, esperables, y han sido pocos. Y los buenos han sido muchos, muchos más. No hay fotos de todo, ni falta que hace.


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