El título de la entrada es un dicho que conozco (creo) gracias a Dilettante – viene a decir que “Traductor = traidor” porque no se puede uno fiar de algo que no sea la versión original.

Esta semana (y la pasada) he estado impartiendo un curso para un grupo bancario muy grande, vía una consultora. Como el curso es en inglés, me han contratado para ello, porque no tienen a nadie que pueda defenderse dando este curso en ese idioma (ni en otro que no sea castellano o catalán). Y me contrataron a mí.

Pues resulta que me pasan el material que he de usar en el curso, y se supone que lo han mandado a un traductor nativo. A juzgar por el resultado, debe ser nativo de una fosa séptica, o del fondo del reactor de Chernobyl.

Decir que la presentación está mal traducida es poco. He tenido que pedir a la consultora que me mande el material original para poder entender qué pollas decía en varias diapositivas, porque no tenía sentido y ni siquiera era el caso de “Bueno, quiere decir esto y se ha equivocado.” No, es como si hubieran cogido el texto en castellano, le hubieran dicho a Babelfish que lo tradujera al Klingon, de ahí al élfico, de ahí al inglés, y luego hubieran hecho que el gato redactara las diapositivas. En otras, había partes en inglés y partes en castellano.

Y eso, las que han traducido. En el original castellano había 68 diapositivas. En el documento en inglés unas 45. O sea, que el traductor y sus cojones han decidido que había 23 diapositivas que no merecía la pena ni traducir ni incluir, y que he descubierto que faltaban al comparar ambas versiones.

O sea, que me he pegado unas cuantas horas de mi vida haciendo un trabajo que no es el mío, y traduciendo un material que tendría que estar hecho. Por supuesto se lo he contado a los de la consultora, y se han quedado a cuadros. Y luego me han dicho que les facture las horas de traducción como horas de curso, que es exactamente lo que haré. Y luego les he recomendado amablemente que no vuelvan a currar con el payaso que ha (mal)hecho el trabajo en el futuro. Hasta el futuro lejano.

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