Sí, ahora trabajo en un palacio.

La multinacional de los suecos ha trasladado su sede a un centro de negocios que es un palacio cerca de Sol, lo cual es muy conveniente para llegar en Metro en poco poco tiempo desde mi Palacio Imperial. Es un edificio bonito y tranquilo, con una oficina pequeña y preciosa.

Pero es que, dado que el centro es muy chiquitín y no cabemos todos, es probable que acabe telecurrando una parte significativa del tiempo. Y eso es de puta madre, porque es como me gusta currar a mí. En mi propio Palacio, con mi gato dando por saco. Como tiene que ser.

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El fin de semana (que ya pintaba bien) ha mejorado considerablemente porque ayer tarde Nur me dijo que vendría de visita, y llegará esta noche. Dado que en Polonia es fiesta el lunes por motivos que ignoro, se queda hasta el lunes por la noche, lo cual es casi perfecto. Como la Cenicienta, me largaré a medianoche a recogerla a la estación de Av. América, que ocupa sin duda el top en la lista de Lugares Más Románticos de Madrid, si te gusta el olor a tubo de escape, las temperaturas altas, y la gente. Probablemente el bus parezca una calabaza también, y se desplace como una. Mi vida está llena de glamour, pero si es bueno para Springsteen es bueno para mí.

Es una situación extraña para mí, y contra la que he predicado en muchas otras ocasiones. Y en efecto, al probarlo, no es plato de mi gusto. Hay, según parece, buenos argumentos por los que debería serlo, pero el caso es que hoy no lo es. No me gustan las historias a distancia. Con el extra de que es una road movie por una carretera de la que no tengo mapa, por la noche y con niebla. Puede llevar a Eldorado, o puede llevar a Silent Hill. En tanto dependa de mí, será un lugar que me sentiré feliz de haber visitado.

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Hoy he tenido una conversación en el trabajo la mar de interesante, sobre un incidente bastante complejo que ha afectado a algunas de las personas aquí. He hecho lo que tenía que hacer, me he mantenido fuerte en mi posición, y he ganado. Una situación la mar de difícil y he ganado. Nunca me había enfrentado a algo tan serio, nunca. Y la certeza de que ha ido bien porque he sido coherente con lo que creía que había que hacer es la guinda del pastel. En parte es por lo que estoy pringando aquí a estas horas, cuando todos se han ido, con una sonrisilla torcida. Podía habérmelo hecho más fácil, pero habría tenido que tragarme un sapo muy gordo. Not on my watch, bitch.

Y ahora esto se acaba. Me piro, que tengo una agenda para hoy súper – ajetreada – de la muerte mortal. Sed buenos y pasadlo bien. Y si no, que os vayan dando.

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