Rapun no tiene tiempo ni de rascarse estos días, realmente. Así que andaba preocupada porque en su asociación le pasaron un taco de boletos de lotería de Navidad, y no ha podido vender muchos. Con que cogí los que quedaban, pregunté a algunos compañeros ayer, y le dije a Rapun que yo le vendía algunos.

He vendido los 36 boletos que quedaban en menos de 20 minutos.

Ahora sé lo que debe sentir un camello. Creo que me voy a comprar un sombrero de ala ancha, para la próxima vez. Pinchad en estos elegantes diseños para apreciar el efecto que causan en las nenas. Sí, vender una droga tiene este efecto, y la lotería es la droga más dura que hay.

Uniforme de triunfador

A las nenas les vuelve locas

Anuncios