Larga, muy larga reunión continuación de otra muy larga reunión. Larga, frustrante, agotadora reunión.

Imperator: Bueno, eso cubrirá más o menos la detección de las necesidades de formación, con lo que nos quedaría tiempo para hacer la gestión de la misma, el calendario de los cursos, contratar proveedores y eso. Lo que me lleva … ¿qué presupuesto tenemos para formación interna este año? ¿Lo sabemos ya?

Boss: Sí, lo sabemos – mira notas -. Tenemos 5000 € para formación interna en el 2008.

Silencio. La idea traspasa mi hueso frontal y se desploma con la contundencia de un ancla. Thud.

Imperator: A ver. ¿5000 €? – Tiene que estar de coña, o haberse equivocado. Es gallego. Todo el mundo sabe el sentido del humor que tienen.

Boss: Sí, eso es lo que hay este año – su rostro una filosófica muestra de resignación. Claro, él sabe lo que hay.

Me empiezo a encontrar mal. Me empieza a invadir una espantosa sensación de futilidad, una marea de pérdida de tiempo que se estrella contra mi conciencia como un tsunami pega contra un acantilado.

Imperator: Entonces, imagino que lo he entendido mal. Porque ese presupuesto es, en resumen, un mojón. Pero un mojón como la Almudena de grande. Bueno, por lo pequeño. Pero un mojón. Porque eso no sé si nos cubre los gastos de un solo curso. Desde luego, si me tenéis que pagar a mí como formador, ya puede ser breve el curso. Y no requerir medios.

Boss: Sí, ciertamente no se puede hacer mucho con esto. Por eso, hemos de centrarnos en desarrollar un buen proyecto de plan de formación, y luego detallar en la memoria que el presupuesto no permite implantarlo con lo que se implantaría en 2009. Por otro lado, presentad un plan operativo para el 2008 con los cursos que se puedan hacer con este presupuesto.

O sea: haced un paripé porque este año no vamos a tener pelas para un plan de formación de verdad, pero preparad un procedimiento por si el año que viene hay proyecto que podamos hacer un plan de formación para 2009, si es que hay subvención.

Imperator: Vaya, pues esto me hubiera gustado saberlo al principio, y no cuando han transcurrido 2/3 del proyecto. Habríamos hecho las cosas de otro modo, y tal.

Boss: Ya, pero yo os cuento las cosas conforme me las cuentan a mí.

Qué ganas tengo de que llegue febrero. Por todo lo que me gusta trabajar aquí, sólo me quedan 36 laborables. Y contando.

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