En el mundo de los blogs, como en todo, existe un cierto número de clichés que se dan antes o después. Tenemos el cliché de Ha Pasado Un Año Desde Que Empecé Este Blog Y He Aprendido Esto o el otro cliché de He Hecho El Post Nº 100 Que Acredita Todo El Tiempo Que Puedo Desperdiciar Aquí. Y otros muchos más. Así que voy a ser más original que nadie y haré mi post de Lo Que Aprendí Teniendo Un Blog 1 Año con mucho retraso. ¡Ja! ¡Chúpate esa, Enrique Dans!

Este es un listado de las cosas que he aprendido escribiendo en un blog:

  • Ser tan maleducado e insultante como quieres con la gente que crees que lo merece es casi tan placentero como hacerlo en la vida real. Pero no tanto. Y a veces esa gente resulta ser muy interesante e inteligente y lo arruinan.
  • Chicas guapísimas pueden decirte en un rol en vivo, o unas jornadas de rol, que leen tu blog y les gusta mucho, dejándote pasmado porque no tienes (al principio) ni remota idea de quién cojones son ni de cómo saben quién eres tú.
  • Algunas de estas chicas (u otras) pueden ser tan majas y persistentes que te sientas impulsado a ir a comer o emborracharte con ellas. En persona y eso. Y sufrir que te digan varias veces a la cara que eres tonto por las cosas que escribes en tu blog, y sentirte muy bien con ello.
  • Alguien te agradecerá que le dieras una merecida patada en el culo, y que su vida es mejor ahora.
  • Alguien te dará una merecida patada en el culo, y tu vida será mejor por ello.
  • Alguien más te dará las gracias por razones demasiado personales como para contarlas aquí, pero te dirá que tus palabras la impulsaron a tomar ciertas medidas acerca de cosas que le habían estado jodiendo toda la vida. En ese momento te sentirás el Emperador, de verdad.
  • Conocerás a gente que vive lejos de ti.
  • Conocerás a gente que vive cerca de ti y de la que no habrías sabido nada si no fuera por eso.
  • Tus opiniones no le importan a nadie. A nadie.
  • Tus opiniones son un asunto de tal y tan grave importancia, que habrá muchísima gente que no te conoce de nada, que se sentirá herida en lo más hondo de su ser y sentirá la necesidad de decirte cosas muy feas en los comentarios, a menudo con una ortografía incomprensible. A menudo son los más divertidos.
  • Tus amigos te exaltarán por la brillantez de tus opiniones y se reirán y te jalearán en los comentarios.
  • Tus amigos se enfadarán y ofenderán mucho por tus opiniones, y pensarán que haces algo horrible por tenerlas.
  • Te obsesionarás con las “estadísticas del blog” durante, aproximadamente, 2 meses, y luego te olvidarás de mirarlas. Para siempre. A no ser que seas un soplapollas.
  • A veces, disfrutarás más del contenido de los comentarios más de lo que disfrutas escribiendo tu mierda de blog.
  • Algunas personas te pedirán que les enlaces su mierda de blog, o te preguntarán si pueden enlazar tu mierda de blog. Como si importara. Tú puedes aceptar o no, por razones que sólo te conciernen.
  • Te encontrarás con freuencia sin mucho que decir.
  • Oh, y es realmente divertido. Y a veces pensarás (en broma) que podrías dedicarte a esto y conseguir un Curro de Escritor de Verdad. Pero no lo harás. Y no importa. Porque está francamente bien.

Y eso es una parte de lo que aprendí teniendo un blog. Espero que os aproveche, pero no que os anime a empezar el vuestro si no lo tenéis, porque el 90% de los blogs son basura y ya hay bastantes payasos narcisistas en el mundo disminuyendo el CI global de la especie con sus inanes posts.

En unas pocas horas, Rapun y yo nos iremos a coger un avión para ir a Madeira a pasar unas merecidas vacaciones. Estoy muy, muy contento.

PS: Resulta que sí hice un post cuando llevaba un año con mi primer blog. Pero como no hablaba de lo que aprendí, no cuenta. ¡Ja!

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