“En Italia, durante 30 años bajo los Borgia, tuvieron guerra, terror, asesinato, derramamiento de sangre — produjeron a Miguel Ángel, Leonardo da Vinci y el Renacimiento. En Suiza, han tenido amor fraternal, han tenido 500 años de paz y democracia, ¿y qué han producido? El reloj de cuco.”
El Tercer Hombre, Harry Lime (Orson Welles)

Es una idea fea, lo sé. Y viene de una película cínica y no muy positiva, ciertamente. Pero el hecho es que nos pasamos la vida buscando la paz, el bienestar perpetuo, y esas cosas… quizá esas cosas sean anatema para nosotros. Lo que nos hace avanzar, lo que nos hace desarrollarnos es el reto. Es la amenaza de algo externo que nos obliga a escurrirnos el cráneo. Es la glaciación inminente. Es el nuevo depredador. Es la tribu de al lado, que viene hambrienta.

Los seres humanos necesitamos una cierta cantidad de estrés en nuestras vidas. Si no lo tenemos, lo fabricamos. ¿No os preguntáis por qué la gente hace cosas tan retardadas en apariencia como subir montañas porque sí, o subirse encima de unas tablas de fibra de vidrio y tirarse montaña abajo a más de 100 km/h o…? Pilláis la idea.

Muchas veces pensamos que la felicidad es una especie de estado ideal donde no tenemos problemas, donde todo va como la seda… Yo creo que nos pegaríamos un tiro a la semana de estar ahí.

¿Por qué entonces esa obsesión con la paz y la prosperidad perfectas?

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