Si uno tomara como verdad científica lo que oye por aquí, donde curro, se podría llegar a creer que los lunes tienen un efecto devastador sobre el nivel de serotonina de la gente, quizá por alguna condición de la gravedad de la Tierra o algo así. Los lunes son una maldición bíblica, una de las plagas del Faraón, y un lunes uno sólo puede hacerse un ovillo en su mesa y sollozar, rezando porque el dolor acabe de una vez.

Es curioso.

Sobre todo porque, cuando te hablan de su fin de semana, no puedes decir que hayan estado haciendo algo increíble. No es como si hubieran estado explorando las ruinas de la Atlántida en el fin de semana, y la vulgaridad de su semana laboral les aplasta por comparación. Y más aún viniendo a un sitio en donde, la verdad, se trabaja de cojones, con buen ambiente y demás. Pero, oh – mi – vida – es – una – tragedia, es lunes.

Sí, es una mierda levantarse pronto después de 2 días de levantarte cuando te sale. Pero la verdad, si te has pegado dos días aplastado en el sofá o haciendo la compra, tampoco es que la diferencia sea para llorar.

Pero el llanto de cada uno es de cada uno, y la verdad es que hay cosas mejores que hacer que quejarse. La necesidad de la queja en muchísima gente es algo fascinante, pero trato de que vaya cada vez menos conmigo, salvo como sátira. Como a veces le digo al Marino: “Más cerveza y menos cantautores.”

En un tema relacionado, hoy he pasado toda la mañana reunido y finalmente el proyecto se ha puesto en marcha. De verdad. Como que vamos a empezar a hacer algo, vaya. Y sólo un mes de retraso sobre el calendario inicial. La administración pública se moderniza.

Para descansar de tantas emociones, este viernes lo he pedido libre y me voy con Rapun a Valencia, a pasar del jueves al domingo, aprovechando que ella tiene que cubrirme un curso ahí, y que tenemos alojamiento más o menos apañado. Trataremos de bucear, visitaremos la Ciudad de las Artes y las Ciencias, y perrearemos a grosso modo. Y en dos fines de semana un puente. Qué asco de vida.

Hmmm. Y a todo esto, el Capi me comentó que está de mierda hasta el cuello porque tiene proyectos nuevos que se comen su ya escaso tiempo libre y ni por el WoW se le ve. Es una buena ocasión.

Capi, eres un pagafantas.

Es que hay que decirlo más.

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