Domingo por la mañana. Anoche nos dieron las 4 de la mañana jugando a cosas. Jugamos al Fury of Dracula, al Buzz para la PS2, y a la Fuga de Colditz (un clásico). Pavy estuvo a punto de ganarnos al Drácula, pero tuvimos suerte. Undeath sucks. El Buzz me gustó (sobre todo porque gané 2 de 3 :P), pero no me parece que sea la panacea. Y en el Colditz, Darth Mendex y Pavy fugaron su primer preso gracias a dos series de tiradas increíbles, en una partida breve pero intensa.

Además de eso, hablamos de muchas cosas. Especialmente de batallitas de antaño, y cosas así. Por alguna razón, una parte menor pero sustancial se centró en hablar sobre cagar, lo que me dió pie a introducir esta curiosidad. Los médicos acaban clasificando las cosas más curiosas. Conversación intelectual. Eso y las historias sobre polacos en el Templo del Mal de la feria del Corpus de Granada. Pero eso que lo cuente Kritias / Darth Méndex en su blog. O no.

Ayer, además, recibí un regalo de Reyes. O del Día del Diplodocus. Unas botas camperas nuevas. Me encantan las botas camperas. Las uso desde hace mucho, y siempre han sido regaladas por alguien muy querido. Y siempre después de usar el par anterior hasta la desintegración. Gracias, Rapun.

El caso es que me apetecía escribir, pero no todo lo que quieres decir está estructurado como para decirlo, o te da pereza directamente y prefieres no hacer el esfuerzo. Pero quieres escribir algo, y contar algo. Puedes usar la última moda en microblogs o algo así, como esto, que te obliga a hacer posts de 140 palabras o menos. Pero no me apetecía eso.

Gusaneando por este lugar, encontré estos vídeos que me han resuelto la papeleta. Son curiosos.

Este es un vídeo que le da la razón a los que creen que la inteligencia ha muerto, y que la raza humana está abocada al apocalipsis, y a revertir al estado salvaje del que una vez emergimos. La verdad es que viéndolos, uno no puede menos que considerarlo. Es como La invasión de los ladrones de cuerpos o algo así.

Este es un clásico. Para la gente menor de una cierta edad no significará gran cosa, pero para mí es uno de los recuerdos indelebles de cuando era crío: mis padres, mi hermano, mi abuelo y yo partiéndonos la caja frente a la TV, riéndonos hasta llorar, y mi tía llamando desde Alcorcón para ver si lo estábamos viendo, con mi padre tratando de contestar.

Este es una curiosidad. Son un cerro de famosos en sus primeras apariciones en alguna parte, mucho antes de ser famosos. Algunos son simpáticos, otros llamativos, y otros de un patetismo feroz. A algunos les habría venido bien de jóvenes algo como, por ejemplo, un accidente ferroviario masivo. A otros los miras y piensas Qué pena, con lo prometedor que era…

Ojalá Keanu Reeves hubiera seguido con los Corn Flakes.

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