Cualquier relación humana ha de ser recíproca. No podemos esperar que haya una simetría perfecta en lo real, pero sí en lo percibido. Una relación puede ser objetivamente desigual, pero si es simétrica (esto es, ambos obtienen algo de importancia equivalente), será positiva para todas las partes. Una de las cosas en las que esperamos simetría es en el valor de la relación para los participantes.

Si en una relación de cualquier clase uno de los dos decide devaluar el significado de la relación con objeto de minimizar pérdidas, no puede pretender que esa pérdida de valor sólo ocurrirá en su lado de la relación. Al final, esa devaluación ocurre en ambos lados. Si yo bajo mis estándares para no llevarme chascos, esos estándares bajan para todos los implicados, aunque no sea una decisión explícita.

Así que el valor en una relación es algo compartido. Si uno decide devaluar su relación, la relación pierde valor para el otro. Normalmente esto se retroalimenta, con lo que la relación pierde valor hasta desaparecer.

Anuncios