Hoy he leído este artículo muy serio e interesante en una web que por lo general es sobre todo sátira de la gilipollez que encuentras por la red (está en inglés, ojo).

Para aquellos que no puedan o quieran leerlo, básicamente el autor reflexiona sobre ese cagarro que ha hecho la revista TIME al nombrarnos a todos personas del año 2006. Por razones que no termino de entender, a mucha gente le hace ilusión lo que la pandilla de tarados fashion de esa revista piensa acerca de quién ha sido o dejado de ser más importante en un año determinado. Ser persona del año según TIME es algo muy importante, como si eso no fuera ser elegido para algo de manera arbitraria por un grupúsculo con sus propios intereses.

El caso es que, y estoy de acuerdo con el autor del artículo, hay que ser un cagarro humano para escupir semejante mierda de artículo y no rajarse la garganta con un llavero oxidado a continuación.

El artículo abunda en cómo esta nueva Internet creada a partir del contenido generado por los usuarios es algo así como la lucha del pequeño contra el grande, de David contra Goliath, del hombre de la calle contra el político o el ejecutivo corporativo. Una mierda para eso.

Uno de los ejemplos más sangrantes de la libertad frente a las corporaciones que nos presenta el de TIME es MySpace. MySpace es un espacio en el que, sobre todo, hay adolescentes pajeándose y hablando de sus inanes existencias. Es una de las páginas webs con mayor número de usuarios y visitas del mundo, y todo el contenido lo genera la gente que lo usa.

Pero resulta que MySpace no es una puta ONG: MySpace pertenece a Rupert Murdoch, que es el mayor magnate corporativo del mundo (entre otras, es el dueño de la Fox). Cuando un niñaco monta su blog ahí no está luchando contra el sistema, ni está venciendo en una lucha titánica de David y Goliath: le está dando pasta a Rupert Murdoch.

Internet está llena de cosas alucinantes y maravillosas. Es un lugar lleno de oportunidades para descubrir y aprender cosas. Y está llena de locos, tarados, pervertidos, monstruos, trolls, y gente simplemente estúpida. Está llena de páginas de gente que describe cuánto le gusta jugar con sus heces, y de otros que discuten sobre el tema. Está llena de fans de System of a Down enfurecidos, echando espumarajos por la boca y tecleando comentarios con el rabo (o pepita, según corresponda).

Web 2.0 es un bonito eufemismo para decir: “Ya ni siquiera vamos a generar contenido para vosotros, imbéciles. Ahora, vosotros lo generaréis y nosotros ganaremos dinero con ello.” Así de claro. No se trata, como dice el imbécil de TIME, de que la gente de la calle “ha vencido a los pros en su propio juego” sino de que los pros han hallado la forma de que Internet les haga ganar dinero sin tener que currar. Y en muchos casos, a base de nuestras ansias (y la mía la primera, eh) de que nos hagan caso. Tu pequeño vídeo no vale como para montar una web en torno a él. Pero súbelo a Youtube y te verán muchos. Y muchos vídeos pequeños acaban siendo algo muy grande. Así funciona Blogger, WordPress, Youtube…

Reuters tiene ya a varios bloggers en nómina, además de periodistas. Es algo muy democrático: en vez de inflingir sus gilipolleces a sus amigachos de la tertulia del bar, ahora Perico Pérez, facha, ignorante, y administrativo o funcionario, puede castigar el hígado a mucha gente de muchas partes del mundo que estaba a salvo por el método de no estar cerca de él. Y Reuters se lo lleva muerto, porque de la pasta en anuncios y publicidad que gana Reuters, el Sr. Perico Pérez no verá un chavo.

Los motores de enlaces como del.icio.us, Digg y todas esas mierdas son motores de marketing y propaganda que nosotros hacemos funcionar. Ya no es necesario gastar dinerales en marketing: gasta algo menos bien enfocado, y deja que los usuarios hagan el resto con sus votos en Digg, sus marcadores de del.icio.us, o lo que sea. Y a sentarse a ganar pasta y llevárselo muerto. Ya te harán los usuarios la campaña de marketing.

No digo que esto sea malo. Este blog tiene 400 visitas diarias en promedio. WordPress gana pasta por lo que yo produzco, y yo gano simplemente un subidón de egorías. Yo lo sé y estoy de acuerdo. Es un negocio, legítimo y punto. Youtube también lo es, y así hasta el infinito.

Lo repulsivo es tratar de venderlo como una rebelión de la gente de la calle contra las monolíticas corporaciones y gobiernos sin rostros. Eso es una mierda: Internet es el equivalente de las minas del Rey Salomón para ellos, y han hallado una nueva manera de ganar dinero a nuestra costa. Que no os engañen: no os estáis rebelando.  Estáis pasando por otro aro, sólo que este tiene luces, os sube el ego, y os permite encontrar cosas nuevas con las que jugar.

Internet es un lugar estupendo. Huid de la Web 2.0 como de la peste. O de System of a Down.

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