Adiós, amigo mï.Un amigo mío ha muerto.

Era mi amigo aunque jamás hablamos cara a cara. Era mi camarada de juegos aunque nunca nos sentamos juntos a jugar. Era mi amigo porque tengo que amar a las personas que son capaces de entusiasmarse con las cosas que aman con la inocencia y la energía de los niños pequeños. Porque después de más de 30 años jugando a juegos seguía hablando de ellos con la misma pasión que sin duda lo hacía con 9 años, cuando él empezó. El hecho de que viviera en EE.UU. y sólo nos conociéramos por Internet gracias a un foro de rol no cambia esas cosas, quizá por la necesidad humana de conectar, comunicarnos, y ser parte de algo.

Mi amigo Britt Daniel, alias Tetsujin 28 (su avatar es la imagen que véis), murió el pasado día 26 de julio en un accidente de motocicleta, mientras yo estaba viendo a Depeche Mode. Tenía 39 años. Unas dos semanas antes estábamos haciendo planes por email para el verano de 2007, cuando él estaría ya estudiando su posgrado en el Reino Unido, para vernos en persona en Madrid y luego en Londres, hartarnos de cerveza hasta llorar espuma, y en palabras de Britt “jugar juntos la partida de RuneQuest que lleva pidiendo a gritos ser jugada desde 1978.”

Siempre he mirado con desconfianza las relaciones por Internet, sean las sentimentales o las de otro tipo. Pero anoche, cuando pude acceder a un ordenador tras dos semanas de desconexión, y supe por RPG.net de su muerte, las lágrimas se me saltaron como si fuera el amigo más cercano imaginable. En cierto modo lo era. Hacía dos años que compartíamos nuestro amor por los juegos de rol. Mi vida es mucho más rica tras haberle conocido, y ahora que no está es también mucho más pobre.

Espero llegar a los 39 años con el mismo sentido del humor, el mismo amor por la vida, y el mismo entusiasmo por los juegos que él. Hay pocas cosas mejores en el mundo que ver a alguien mantener la ilusión tras 30 años de dedicarse a algo, y ser capaz de transmitir esa ilusión a los demás a través de algo como Internet. Ya nunca seré capaz de mirar a un robot gigante de la misma manera, recordando como Britt elogiaba a Rapun por comprender la noción filosófica de que un robot como Mazinger Z puede concentrar todo lo que es bueno en el mundo. Son muchos los juegos e historias que tienen un valor diferente para mí después de discutirlos a fondo con él. Son muchas las veces que me reído hasta el dolor leyendo sus mensajes. Solía sintetizar su amor por los juegos de rol diciendo:

“Yo no juego al rol para contar historias, participar en una experiencia mitopoética, ni ninguna de esas chorradas narrativas. Yo juego al rol para patearle el culo al Mal, robarle sus tesoros y llevarme a la chica. No hay ninguna otra razón para ello que valga un pimiento.”

Alzo mi copa por tí, Britt, por tanta vida y tanto entusiasmo, y por todo lo que pudo haber sido y ya no será jamás. Por más que hayas muerto joven, has sido capaz de vivir con la riqueza de muchas vidas, y ser amado por muchísimos. Brindo por eso.

Descansa en paz.

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