Mañana acabo el proyecto en la megaconsultora de la muerte mortal con la que estoy colaborando. El martes empecé como responsable freelance de una empresa de servicios de edición y diseño gráfico. Espero tener un curso y una conferencia cerrados para final de este mes (hoy me dan el OK), y estoy pendiente de una selección que entregué a finales del mes pasado. Así que, a la que hacía la factura, he echado cuentas de lo que facturaré este mes, tanto lo que ya está seguro como de lo que queda por cerrar, y el balance es espectacular. Pero espectacular. O jugosito, que diría el Obispo. Go me.

Ya tengo el verano completamente resuelto con lo que no me duelen prendas las 5 semanas de vacaciones que me pienso pegar: desde el viernes 21 de julio hasta el 1 de septiembre, como los buenos.

En otro orden de cosas, he descubierto que un grupo de jugadores puede considerar que un grupo serio de personajes hechiceros para un juego con un ambiente estilo Constantine o El Club Dumas puede ser una panda de hechiceros formado por un cobrador del frac acompañado de un demonio ciego e invisible, una pescadera con un guante de malla que es un demonio, una veterinaria con un gato poseído que puede crecer hasta el tamaño de un oso, y una madam de burdel caro (estilo Lady Heather de CSI), con una demonio guardaespaldas. Estoy seguro de que Neil Gaiman, Alan Moore o Garth Ennis lo copiarán para la próxima serie de John Constantine que hagan alguna vez.

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