Hace nada acaba de comentar en una vieja entrada mía sobre rol un tipo que firma como Pale Rider. Su comentario es un bello delirio de esa justa indignación que nace de ver que alguien que no te importa en alguna parte del mundo piensa algo diferente a ti. Y claro, no puedes dejar pasar esa afrenta sin pararle los pies a ese individuo. Tienes que darle una lección.

Lo que me lleva a cuestionarme la estupidez de ese tipo es el hecho, tantas veces constatado, de que opina sobre algo que ni se ha leído. O que se ha leído, pero una forma galopante de analfabetismo funcional le ha impedido comprender.

No digo que sea necesario leerse todas las entradas del blog para poder comentar en una. Pero no deja de divertirme el ver a un tío acusándome de, por ejemplo, ser fan de Bisbal y de odiar el heavy. De todas las cosas posibles, de ser fan de Bisbal. Qué penoso.

¿Puede ser que esta gente piense que su hombría quedaría en entredicho si demostraran que se leen las cosas antes de comentar o hablar sobre ellas? ¿O es que se ha vuelto todo el mundo tan estúpido que leer antes de opinar es demasiado esfuerzo en esta "sociedad dinámica y en perpetuo cambio"?

Otra cosa que agradezco mucho es la enorme tendencia del personal a psicoanalizarte por Internet. Por ejemplo, con sólo leer un post y algunos comentarios al mismo, Pale Rider ha deducido con su poder mental de no leer nada a derechas, y con su poder de ser más mongolo que otros, que estoy quemado por no desarrollarme como master o como persona, que no tengo demasiados jugadores, y que no sé cómo ser feliz. Es mi puto héroe, de verdad. Demuestra que, no importa de qué fondo de Educación Especial salgas, tú también puedes ser psicoanalista y labrarte una carrera, o escribir libros firmando como Jorge Bucay o Paulo Coelho, para que luego cualquiera te use como justificación de su buenrollismo barato. Internet lo puede todo.

Una cosa es segura: vista la tendencia del personal a contestar a cosas que no he escrito, enfadarse por cosas que no digo, y a decirme cosas que no tienen nada que ver con mis escritos, amén de psicoanalizarme (que si no tengo novia, que si no tengo amigos, que si no juego a rol, que si no tengo trabajo) me esperan años de diversión con este blog y otros blogs. Yo, ahora mismo, estoy leyendo con riesgo para mi salud (por rotura del orto a base de reirme), a un elegido de la lectura en diagonal inversa (¿recordáis al mítico P. Ginés, el que decía que a Conan le molaría Cristo?), barbarizando sobre, por ejemplo, la incultura de Carl Sagan. Sí, la incultura de Carl Sagan. O cómo los ateos conspiramos para destruir el mundo.

Es que Internet no defrauda jamás.

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