A mí Sabina no me cae, en general, bien. Será por su imagen de "simpático bohemio" que yo suelo relacionar con "cultureta tratando de pasar por guay," y que me produce una severa urticaria. Reconozco su mérito como compositor y artista, me alegro de que le vaya bien, y he disfrutado y disfruto mucho con algunas de sus canciones. El resto de su trabajo me da bastante igual, pero no me molesta. A fin de cuentas, si sales durante muchos años con una fan acérrima de Sabina, o te acostumbras a él o lo odias. Por fortuna, yo me acostumbré, y le he sacado su tajada. Pero como digo, me cae antipático.

Pero como dice el título, los relojes rotos dan la hora bien dos veces al día (bueno, los antiguos de agujas, porque ahora un reloj digital se jode y no da ninguna hora, ni bien ni mal). Y así se ha demostrado en esta entrevista, en donde Sabina hace algunas declaraciones sobre lo que dijo el subnormal de Ramoncín (ese campeón de la banda de forajidos que es la SGAE, patético comenabos de Sardá en su basura de programa, y al que deseo una muerte lo más dolorosa posible), y sobre una serie de cosas más. Algunas perlas que reproduzco aquí:

-A Ramoncín no le ha gustado el título de su gira, 'Carretera y Top Manta'.

-Que se joda. Si es más tonto, no nace. Es una broma, como cualquiera puede entender. Pero este señor -por decir algo- tan solemne no lo entiende. Más piratas y más grandes hay en las multinacionales. Quienes más pierden son los que más ganan. Y, además, los discos de Ramoncín no se venden ni en el 'top manta' ni en ningún lugar.

Vaya, últimamente me encuentro con un montón de gente muy solemne. Se ve que crían como las flores primaverales.

-¿No le preocupa perder fans al invitar al Príncipe y a doña Letizia a cenar en su casa?

-Yo no voy a cenar a palacios, pero en mi casa cena quien me da la gana. Es un tercer piso del barrio de Lavapiés. Vienen mis amigos y no tengo que darle explicaciones a nadie.

-¿Les trata de usted?

-En mi casa trato a todo el mundo de tú. Y nunca quito la bandera republicana.

-Flaco favor hace a la causa invitándoles

-¿Qué causa? Yo no soy un tipo de una causa, sólo creo en algunas. A ver si van a elegir mis fans mis amistades.

No le puedo reprochar nada, sólo me asombro pensando cómo cojones ha podido llegar a hacerse amigo de esta gente. La vida da unas vueltas rarísimas.

-Sabina de vuelta de todo. Qué facil con la cuenta corriente rebosante, pensarán algunos.

-Y tienen razón.

Por eso yo quiero ser rico. Y bueno, aunque a él (con toda la razón), esto le importará una mierda, Sabina me cae un poco menos gordo ahora. Sobre todo porque la gente, cuanto más coherente me parece, más difícil es que me caiga mal.

Y recordad: Satán nos mira.

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