¡Duelo de Gatos!Parece que estamos alcanzando una especie de Entente en la convivencia en el Palacio Imperial. Beba y Barbián han tenido un comienzo de relación muy tormentoso, principalmente por dos razones:

  1. Beba viene de un hogar en el que otra gata le daba estopa de vez en cuando (con el otro gato se llevaba muy bien). Eso más el cambio de hogar y el estrés que supone, ha hecho que no reciba muy bien la presencia de Barbián, que le bufe, y que esté propensa a asustarse cuando éste se le acerca.
  2. Admitámoslo, Barbián puede ser el gato más guapo que hay, pero el cabrón no tiene ni gota de habilidades sociales. No entiende que un gato bufando es mala señal, no se ha criado con otros gatos (por su inmunodeficiencia potencial cuando era muy pequeño), y no sabe cuándo está invadiendo el territorio de otro. Así que se acerca a la Beba, esta le bufa,y le da igual. O el tío lo mismo se cree que es un juego, y se acerca más a darle con la patita.

El final de esto suele ser los gatos enganchados, o una rápida carrera que acaba con la Beba metida en algún rincón bufando al Barbián, que cree que estamos jugando a los cazadores, y se pregunta por qué nunca hacíamos eso con él antes.

La cosa es que los hemos tenido separados unos días, hemos probado a acercarlos, y después de una serie de dudas, los dejamos sueltos y que se arreglaran entre ellos como quisieran.

Oye, la cosa va funcionando.

Ayer llegué a casa y me encontré a los dos tumbaditos tan monos en la mesa del comedor. Eso sí, fue como si, a los pocos segundos de llegar yo, se acordaran de que su obligación es canearse, y empezaron un rato con lo de siempre. Eso sí, al rato se les pasó, y mientras jugábamos a rol ambos estuvieron todo el rato uno cerca del otro sin un ruido.

Así que parece que un armisticio llegará en no mucho tiempo.

Y recordad: Satán nos mira.

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