El Titán del BongoAnoche Rapun y yo decidimos de improviso ir a ver Yamato, un espectáculo de percusión japonesa que dan en el teatro Albéniz hasta el 14.

Fue precioso. Verdaderamente impresionante. Dinero bien gastado.

Hay algo que mejora la experiencia de un concierto en al menos un orden de magnitud para mí: el ver a los músicos pasarlo bien. Ese era el caso de los de ayer. Nada de flema e inescrutabilidad oriental. Reían, chillaban, saltaban y se lo pasaban como enanos, haciendo que nos reverberara la caja torácica a base de percusión.

Si quieres llegar a ser realmente excelente, no tiene que importarte la excelencia. Tienes que amar lo que haces.

Imperator fuera.

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