Estoy sentado en la mesa donde trabajo, rodeado de globos colgados en la pared, cadenetas que cuelgan del techo, y puedo ver los restos destrozados por el gato de una cortina de papel de brillantes colores que decía "The party is here!," asomando sus machacados restos desde el pasillo. Tengo sueño, me acosté tarde ayer, y el día de hoy será probablemente lento y con poco que hacer. Tengo que preparar un informe y listo, poco más aparte de eso.

La decoración se debe, fundamentalmente, a que anoche le hicimos una fiesta sopresa a Tindriel por su cumpleaños. Lo malo es que esta semana su revista tiene que cerrar la edición antes, con lo que ella sale muy tarde. De hecho, llegó al Palacio Imperial a eso de medianoche, con lo que algunos ya estaban empezando a acusar el calentamiento que llevábamos desde las 8 ó 9 de la noche. Pero fue muy divertida, fue una gran fiesta y me alegro mucho de haberla hecho. Tindriel se lo merece.

Casualmente, es la primera fiesta que hemos hecho en el Palacio Imperial desde que nos mudamos.

Mención especial merecen Rapun (que tuvo la idea en primer lugar), Athair y Cris (que montaron cadenetas y decoración, compraron comida y echaron una mano enorme gracias a lo cual todo salió tan bien). Gracias a todos los que vinieron, y lamentamos que el Palacio no sea más grande para haber podido meter a más gente. Otra mención especial para Barbián que se portó muy bien, fue muy amable con todos, no le hizo sangre a nadie (excepto a Fahss, porque los chistes de Fahss ofenden hasta a los gatitos), y esperó a que la fiesta acabara para empezar a atacar la decoración. Eres un gato muy bueno.
Claro, y felicidades a Tindriel. Un beso, guapa. 

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