Resulta que WordPress te proporciona automáticamente una utilidad que te dice qué páginas web enlazan o apuntan al blog. Hasta ahora sólo estaba mi antiguo blog, en cuya última entrada dejé el enlace a este. Hoy he visto que había otro, en esta dirección.

Lo más alucinante es que la chica que lleva este blog, dedicado a dar ayudas en Lengua y Literatura a sus alumnos, considera que este blog es un buen ejemplo de pensamiento crítico. Le estoy muy agradecido porla consideración pero sinceramente, ni mi enorme egolatría me habría llevado a pensar nunca eso. Internet sigue siendo una fuente de sorpresas, y las sorpresas me gustan.
¿Cuánta gente lee este blog de la que yo no sé nada? ¿Cuánta gente se asoma a mi vida sin que me de cuenta?
Hace poco descubro que Maiko, una chica a la que conozco de Granada y que ahora vive en Barcelona, leía este blog. Desde cuándo no lo sé, supongo que muy poco, y no sé cómo llegó a él. Al visitar el suyo (que me ha gustado), descubro que el Kata, un insigne granadino cuya opinión en cómics hay que escuchar, también tiene un blog. Es fácil no darse cuenta de ello, en mi pequeño rincón. Pero es curioso ver cuánta gente está al alcance de mis dedos, lo fácil que es meterse en la vida de otras personas con las que ya no estás, y cómo los kilómetros y el tiempo han dejado de ser tan relevantes. Espacio y tiempo, dos dimensiones absolutas de la realidad, se vuelven maleables cuando te conectas a Internet. Gente a la que contaba con no ver más, salvo raras casualidades (como esa chica) de repente están otra vez cerca. No pueod más que repetir que Internet es uno de los inventos más grandes de la historia, por más que esté a reventar de tarados, desviados, pervertidos y tontos del culo.

Es obvio que yo no escribo en este blog para mí. Cuando escribo para mí no es en un lugar accesible. Nadie que escriba un blog escribe para él, ni siquiera en el supuesto de que desactive los comentarios. Me gusta, por ello, encontrar a gente que habla conmigo en este lugar, al margen de si es para darme la razón o para decirme que escrito una mancha de idioteces. En un momento en el que cada vez la censura de la corrección política es cada vez más aplastante, en el que el desacuerdo es un pecado, y llamar a las cosas por su nombre es castigable por la ley, es bueno que la gente pueda asomarse a un sitio y opinar.

Si léeis esto, no os quedéis callados.

Imperator fuera.

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