Una vez conocí a una chica con el sol en la cabeza. La amé muchos años, como se ama a las cosas que no tienen mucho sentido. El mundo dio vueltas a más velocidad de la que podrías imaginar, de la que nunca podías igualar, pero estábamos unidos por las puntas de los dedos, a un roce de distancia siempre.

Salgo de un bar con la barriga caliente, los oídos llenos de risas y una canción de R.E.M. reverberando en los oídos, después de mucho rato de buenas canciones. Se llama Imitation of Life, y como todas las canciones de esa gente me provoca una nostalgia dulce, grata, el recuerdo amable de lo que ya no es pero fue endemoniadamente bueno mientras duró, el recuerdo de algo que fue bueno pero que debe quedar atrás mientras vas hacia algo mejor. Es una canción que habla del verano, de los días eternos y las noches amables en las que todo es posible.

you want the greatest thing
the greatest thing since bread came sliced.
you’ve got it all, you’ve got it sized.
like a friday fashion show teenager
freezing in the corner
trying to look like you dont try

thats sugarcane that tasted good
thats cinnamon thats hollywood
c’mon c’mon no one can see you try

Las estaciones de Metro son lugares horribles y solitarios por las noches. Es como si la gente que pasa sólo dejara cansancio y tristeza, y éste se depositara en las paredes, en el suelo y los bancos de metal, como un asqueroso humo de tabaco. El hedor de todas las personas que se dirigen a lugares que odian, cuando querrían estar en otra parte, en vez de atrapadas bajo tierra. Moncloa es como todas ellas.
¿Cómo puedes encontrar un fragmento de estrella en un lugar así?

Con la canción reproduciéndose sin parar en mi cabeza, miro al otro lado del andén, y la veo bajarse del tren en dirección contraria. Y espero el crujido inevitable de dolor, espero la puñalada que me traspase. Ella se da la vuelta cuando silbo su nombre, y me mira. El tren se aparta y retrocede, y estamos a un roce de distancia.

Pero el dolor no llega, sólo queda la nostalgia dulce, grata, el recuerdo amable de lo que ya no es pero fue endemoniadamente bueno mientras duró, el recuerdo de algo que fue bueno pero que debe quedar atrás mientras vas hacia algo mejor. Queda el verano, quedan los días eternos y las noches amables en las que todo es posible.

this sugarcane
this lemonade
this hurricane, i’m not afraid.
c’mon c’mon no one can see me cry
this lightning storm
this tidal wave
this avalanche, i’m not afraid.
c’mon c’mon no one can see me cry

thats sugarcane that tasted good
thats who you are, thats what you could
c’mon c’mon no one can see you cry

El dolor ya no está. Sólo hay paz, nostalgia y belleza. Soy libre, por fin.

Ella me mira y sonríe, con el sol en los cabellos. Le hago un gesto de despedida, mi tren llega. Ella asiente una vez, lo entiende, y se queda atrás, al otro lado del mundo, pero ya no está a un roce de distancia. Se ha ido con el verano que no acaba, se ha ido con las noches en el mar. Entro con el tren en el túnel y la dejo atrás, en el lugar de los recuerdos dulces.

La ficción imita a la vida, porque por increíble que sea aquella, no puede sino imitar lo que ha sucedido alguna vez, en algún lugar. Gracias por todo, Rapun. Eres el verano de días luminosos y noches amables, y la nostalgia no tiene lugar cuando tú estás.

¿Cómo puedes echar de menos los veranos de hace tiempo cuando duermes con el olor de la brisa del mar, el calor del verano en la piel, y te reflejas en el sol cuando te miro?

Imperator fuera

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