Resulta que en la hoja parroquial “Aleluya”, editada por el Arzobispado de Valencia, un sacerdote y catedrático de Teología jubilado que responde al nombre de Gonzalo Gironés, ha decidido que el hombre le atiza a su señora porque es que su señora le chincha mucho, y claro, la criatura no se puede contener y “aplasta a la provocadora.”

La noticia que no es nueva se puede encontrar aquí. Bueno, al menos un extracto.

Ojo, hay también que decir que el Arzobispado ha condenado el artículo, lo cual no deja de ser sorprendente. Pero yo me pregunto una cosa: si el Arzobispado es el que edita esta hoja parroquial, ¿cómo es que se ha publicado en primer lugar? Quiero decir, este tío tiene derecho a publicar su opinión, por muy imbécil que sea esta. Pero si el Arzobispado está realmente en contra de esa postura, lo lógico sería que algún editor se hubiera dado cuenta.

O no. A lo mejor era un “Si cuela cuela, y si no, pues a condenar.” Eso saben hacerlo con gran pericia.

Desde luego, son una fuente ingotable de diversión.

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