Continuando con el post anterior, me gustaría dar mi opinión sobre el tema del conflicto árabe/israelí.Astutos estrategas en acción

Es evidente que ahora lo molón es decir que los judíos son malos y los palestinos unas víctimas. Esto se debe a muchos factores, uno de los cuales es que los israelíes, aún siendo pocos y estando rodeados, están ganando. Nunca se les ha arrebatado una pizca de territorio por la fuerza, mientras que ellos han sido capaces de aumentar su territorio siempre que lo han visto oportuno. A día de hoy, salvo ataque nuclear, siguen pudiendo barrer el suelo con la mayoría de ejércitos de países circundantes. Además, tienen el apoyo de EE.UU, y de unos cuantos países occidentales más de cierta importancia. Los árabes no lo tienen, por lo que es razonable que parezcan como más débiles. En general, en nuestra cultura, tendemos a identificar al más débil como moralmente mejor.
También es evidente que los israelíes no se andan con tonterías cuando se trata de responder a una agresión. En general, a los árabes y palestinos les sale muy caro matar israelíes, tirar piedras a los tanques y todo eso. Muy caro en vidas, quiero decir, porque a estas alturas queda muy poco de valor en Palestina que no haya sido bombardeado hasta el infierno, o esté en manos israelíes. Eso sí, a juzgar por cómo se lo plantean, deben pensar que tienen gente de sobra, y que pueden permitirse parciales de bajas de 10 a 1 en contra, y similares. En cualquier caso, es un tópico y un lugar común acusar a los israelíes de actuar como sus últimos verdugos, los nazis. Ciertamente, las actuaciones de Israel son las de un estado policial. No me gusta, y no me parece que sean los buenos.
Pero decir que uno de los dos bandos tiene razón es una absoluta sandez. Desde hace más de 18 siglos, cuando se produce la expulsión de los judíos de Jerusalén por los romanos, Israel como país no ha existido. Hablar de que esa tierra les pertenece por derecho es como que los italianos pidan la soberanía sobre Europa porque una vez fuimos parte de su imperio. Pero es que Palestina tampoco. Antes de que los Aliados les regalaran el terrenito a los judíos, Palestina era una provincia del Imperio Otomano, que eran aún menos majetes que los israelíes. Supongo que, siendo un gobernante islámico, las penas con Corán son menos. Antes de ellos estuvieron los mamelucos de Egipto. Antes de ellos los cruzados europeos. Antes de ellos, invasores árabes musulmanes. Antes del Islam y eso los bizantinos. Y antes de eso era una provincia romana. Y antes de ellos los judíos, pero antes los asirios que destruyeron Israel y Judá. Y antes estaban los judíos de David y Salomón, pegándose con cananeos, filisteos, moabitas y demás gente. Entre medias macedonios y sirios también han hecho de las suyas. Así que podemos ver que Palestina como nación no ha existido en la puta vida. Le pasa como a España: las proclamas de soberanía son una gilipollez, porque es un sitio por donde ha pasado todo el que tuviera Este es vuestro futuro, chicos.algo que hacer en Oriente Medio. Y donde nadie se ha quedado mucho rato, por cierto.
OK, los israelíes son unos cabrones. ¿Pero en qué circunstancias reciben la donación de Israel de los británicos? Pues Gran Bretaña reconoce el estado de Israel en 1948, en buena medida para quitarse la mala conciencia del Holocausto de la Segunda Guerra Mundial. Porque no nos olvidemos: mientras Hitler y sus chicos empezaban a deportar, vejar y expulsar a los judíos, en el Occidente civilizado eso nos parecía muy bien, y Chamberlain decía que Hitler era un caballero. Luego se descubren los campos de concentración, el Holocausto, las masacres, y a la gente se le queda un poco de cara de gilipollas cuando descubres que un número indeterminado de millones de judíos ha sido masacrado entre un número de en torno a 55 millones de pérdidas humana totales del conflicto, porque a todos les parecía que mientras Hitler les diese leña a los judíos no pasaba nada.

Y Hitler no inventó el concepto ni mucho menos. Los nazis lo único que tuvieron de especial fue su despiadada y atroz eficacia, la manera industrial en la que los masacraron. Porque masacrar judíos es una antigua y respetada tradición tanto en Europa como en Oriente, cristianos o musulmanes. Así que de repente los supervivientes del Holocausto se enteran de que les han devuelto su Tierra Prometida, y allá que se van para encontrarse rodeados de gente que les invade conforme las naciones occidentales reconocen la existencia de su estado. Y ellos han llegado a ese sitio con la firme determinación de que nunca, nunca, les volverá a pasar lo que les acaba de pasar. Y harán lo que sea para evitarlo. No tienen salida, ni posible marcha atrás, y lo saben.
De modo que tenemos por un lado a una gente a la que los británicos echan a patadas de su casa y les dicen: “Este cacho de tierra para los judíos que odiáis tanto, y Jerusalén ciudad internacional y abierta.” Por otro lado, tenemos a esa otra gente, que vienen con el Holocausto fresquito fresquito, a los que les dan lo que su religión lleva vendiéndoles siglos, y que se ven rodeados de vecinos que van a por su pescuezo. Menos de un año después hay una primera guerra, de una serie de cuatro. A diario los palestinos sufren bombardeos, operaciones militares, toques de queda, expulsiones… A diario los judíos sufren atentados terroristas, amenazas de invasión, boicots de los vecinos…

Y ahora pretendemos que eso se va a arreglar. Y mi polla es un florero.
Hay sitios en la tierra que nunca han descansado. Hay lugares donde la guerra es una constante absoluta, por una razón o por otra. Nuestra machacada Europa está repleta de ellos. En Oriente Medio Palestina es EL LUGAR. No hay paz. No hay marcha atrás. Sólo hay guerra, porque a fin de cuentas las medidas necesarias para tener la paz completa pasan o por una retirada total de uno de los bandos (inaceptable) o por el genocidio de uno de los bandos (peor).

Pero mientras tanto, el mundo se lucra con ello. Mientras Israel se bate el cuero a diario con los musulmanes, estos están distraídos y no dan la vara fuera de esa zona, no mucho al menos. La industria del armamento hace su agosto vendiendo a ambos bandos. Muchos gobiernos se aprovechan para crear un clima de miedo que favorece su permanencia en el poder.

Y los padres enseñan a sus hijos a odiar, y estos a los suyos. La religión es el combustible que aviva las llamas. Y vemos al presidente iraní diciendo que Israel ha de ser borrado de la faz de la Tierra. ¿Esa es la víctima que quieren defender algunos? Por otro lado podemos elegir a los israelíes, que utilizan misiles para asesinar a viejos parapléjicos con un montón de víctimas adicionales. Pero es que los bandos no están claros. Por ejemplo, los miembros del Tribunal Supremo de Israel no están seguros de si los judíos de la franja de Gaza tiene derechos humanos, dado que se oponen a la evacuación ordenada por Sharon. Así que vemos que los judíos no son el frente monolítico que afirman los pijipis. No son el Imperio Sionista del Mal. Los musulmanes tampoco son un frente. Los chiíes y los sunníes se masacran en Iraq, dándole un nuevo sentido a la idea de diferencias religiosas. Uno mira ese enorme follón y las soluciones no existen.

No tengo favoritos. No simpatizo con ningún bando. Sólo veo gente asustada matándose. No son discernibles, ni siquiera son capaces de distinguirse a simple vista, judíos sabra (nacidos en Israel) de árabes palestinos.

Sí, soluciones. No lo veremos.

Imperator fuera.

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