Aquí le vemos en pleno tajoPrimero descubre lo que quieres ser; luego haz lo que tengas que hacer.

Seguimos con los posts por petición, y a petición de Pucky hablamos de Epicteto.¿Quién coño es ese tío?Epicteto nació esclavo en el 55 dC en Hierápolis, el extremo oriental del Imperio Romano. Su amo era Epafrodito, secretario personal de Nerón, que llevó a Epicteto a Roma, para que estudiara con el maestro estoico Musonio Rufo. Epicteto se convirtió en el mejor de sus alumnos, y llegó a ser libertado. Epicteto enseñó en Roma hasta el año 94, cuando el emperador Domiciano, amenazado por la influencia de los filósofos, lo desterró. Pasó el resto de su vida (murió en el 135 dC) en Nicópolis. Allí estableció una academia de filosofía y dedicó su vida a dar conferencias sobre cómo vivir con más dignidad y tranquilidad.

Entre sus discípulos más importantes estuvo Marco Aurelio Antonio, que llegó a ser Emperador. Marco Aurelio fue autor de las Meditaciones, una obra crucial que ha influido poderosamente en Albert Ellis, uno de los autores más importantes de la corriente cognitiva de la psicología moderna, corriente a la que más o menos estoy suscrito.

Su discípulo Flavio Arriano transcribió buena parte de sus conferencias (Epicteto no dejó nada escrito), en 8 libros conocidos como los Discursos. De aquí se extrae el Manual de Vida, una selección de las ideas principales de Epicteto, que al igual que El Arte de la Guerra estaba adaptado a la forma concisa de los manuales de batalla. Tanto es así que muchos legionarios llevaban el Manual de Vida consigo a sus campañas

¿Y de qué iba ese payo?

Epicteto crea una filosofía práctica, dirigida únicamente a descubrir cómo vivir mejor y más digna y felizmente, así como lograr una mayor libertad y autonomía. Para ello parte de un único principio: saber qué es lo que puedes controlar y lo que no.

Bajo control están nuestros deseos, pensamientos, y las cosas que nos disgustan. Fuera de control están el tipo de cuerpo que tenemos, la familia en la que hemos nacido, lo que piensa los demás y la forma en la que nos ven, y los grandes hechos sociales. Intentar controlar o cambiar aquello fuera de nuestro control sólo tiene como resultado el tormento. Es por ello que debemos centrarnos en aquello que podemos controlar, y olvidarnos del resto.

Una vez asumido ese primer principio, se hace evidente otro principio de esa filosofía: las cosas no tienen la capacidad de herirnos. Lo que nos hiere es la interpretación que hacemos de lo que ocurre a nuestro alrededor. Nosotros decidimos tomar las cosas con calma, o sentirnos hundidos o furiosos. Nuestra voluntad siempre está bajo nuestro control.

Es evidente que, una vez que interiorizas estos principios eres una persona más libre. Los sucesos no tienen poder de afectarte más allá de lo que tú determines. Las opiniones de los demás no tienen por qué afectarte. Las acciones de los demás pueden dañarte (si te golpean, por ejemplo), pero ya no estás sujeto a la tiranía de los demás.

Cuando interiorizas estas ideas, eres libre de tus deseos, porque eres capaz de reconocerlos como lo que son, y diferenciarlos de las necesidades. Por tanto, puedes perseguirlos o descartarlos de manera voluntaria, sin que vuelvas a estar encadenado por ellos.

La influencia de Epicteto en la psicología cognitiva es enorme. La psicología cognitiva parte del principio de que el pensamiento es la clave de todos los fenómenos psicológicos. El pensamiento está, entre otras cosas, antes que las emociones. Y en tanto nosotros podemos controlar el contenido de nuestros pensamientos, podemos controlar el resto de nuestros fenómenos psicológicos. La felicidad y la depresión son el resultado de cómo elegimos afrontar las cosas. A ese tío le debo, por tanto, mi felicidad y mi trabajo 🙂

Pero la filosofía de Epicteto quién mejor la explica es él, así que os dejo con las máximas del Manual de Vida que más me gustan.

  • Saber lo que puedes controlar y lo que no.
  • Ocúpate de tus propios asuntos. Presta atención únicamente a tus propias preocupaciones y da por sentado que lo que pertenece a los demás es asunto suyo, no tuyo. Si obras así serás impermeable a la coacción y nada te podrá retener. Serás libre y eficaz, pues darás buen uso a tus esfuerzos en vez de malgastarlos criticando u oponiéndote a los demás. Si conoces y prestas atención a tus verdaderas preocupaciones, nada ni nadie te hará actuar contra tu voluntad; los demás no podrán herirte, no te ganarás enemigos ni padecerás ningún mal.
  • Veamos las cosas tal como son en verdad. Las circunstancias no se presentan para satisfacer nuestras expectativas. Las cosas suceden por sí mismas. La gente se comporta como realmente es. Aprovecha lo que realmente obtienes.
  • Los acontecimientos no nos hacen daño, pero nuestra visión de los mismos nos lo puede hacer. No podemos elegir nuestras circunstancias externas, pero siemrpe podemos elegir la forma en la que reaccionamos a ellas.
  • Ni vergüenza ni culpa. Las cosas son sencillamente lo que son. Los demás que piensen lo que quieran; no es asunto nuestro.
  • Crea tu propio mérito. No dependas nunca de la admiración de los demás. No tiene ningún valor. El mérito personal no puede proceder nunca de una fuente externa. No lo encontrarás en las relaciones personales, ni en la estima de los demás. Es cosa probada que las personas, incluso las que te quieren, no estarán necesariamente de acuerdo con tus ideas, no te comprenderán ni compartirán tu entusiasmo. ¡Madura!¡A quién le importa lo que los demás piensen de ti!
  • Tu voluntad está siempre bajo tu poder. En realidad nada te detiene. La enfermedad puede desafiar a tu cuerpo, pero ¿acaso eres sólo cuerpo? Tu voluntad no tiene por qué verse afectada por ningún incidente a no ser que tú se lo permitas.
  • Utiliza plenamente lo que te sucede. Cada dificultad con la que tropezamos en la vida nos da la oportunidad de volvernos hacia dentro e invocar nuestros recursos íntimos. Las pruebas que soportamos pueden y deben darnos a conocer nuestra fuerza.
  • Ocúpate de lo que tienes, no hay nada que perder. Lo importante es ser muy cuidadoso con las cosas que tienes mientras el mundo te las deja, como un viajero en una posada.
  • “Cuando llamas a tu hijo, debes estar preparado para que no responda, y si lo hace, tal vez no haga lo que le pidas. En tal caso, tu inquietud en nada le ayuda. Tu hijo no debería tener la facultad de causarte ningún trastorno.”
  • Evita adoptar los puntos de vista negativos de los demás.
  • Nadie puede hacerte daño. La gente no tiene la facultad de hacerte daño. Incluso si te denigran a voz en grito, tuya es la decisión de considerar lo que ocurre como insultante o no.
  • Querer agradar a los demás es una trampa peligrosa.
  • Todo tiene un precio.
  • “No entregues tu mente. Si alguien pretendiera entregar tu cuerpo a cualquier transeúnte, te pondrías naturalmente furioso. Entonces, ¿por qué no tienes pudor en prestar tu valiosa mente a cualquier persona que desee influenciarte?”
  • Los acontecimientos son, por sí mismos, impersonales e indiferentes. ¿Qué es un acontecimiento bueno? ¿Qué es un acontecimiento malo? ¡Tales cosas no existen!
  • Define claramente la persona que quieres ser.
  • Apártate de los entretenimientos populares. Casi todo lo que se acepta como legítimo entretenimiento es inferior o ridículo, y sólo atiende o explota las debilidades de la gente. La vida es demasiado corta y tú tienes cosas más importantes que hacer.
  • “El mero hecho de que la gente sea amable contigo no significa que debas pasar el tiempo con ellos.”
  • Abstente de defender tu reputación o tus intenciones. Sólo los moralmente débiles se sienten obligados a defenderse o explicarse ante los demás. Deja que la calidad de tus actos hable en tu nombre.
  • Adopta una actitud firme. Después de deliberar y determinar que un curso de acción es el acertado, jamás pongas en duda tu juicio.

Y eso es todo por hoy. Atendiendo a peticiones expresadas en los comentarios, los dos próximos temas son Conan el Bárbaro y por qué es tan importante para mí (pedido por Rapunzell) y el humor: qué nos hace reír y por qué (pedido por Andy). La razón de que invierta el orden de los temas es (a) lo de Conan es más fácil para mí, mientras que sobre el humor hay que leer un poco y (b) Rapunzell es mi novia, y el rango tiene sus privilegios. Recordad que me gustaría que siguiérais proponiendo temas, y los iré ventilando. Gracias por ayudarme con este ejercicio.

Imperator fuera.

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