El astrónomo jefe del Vaticano, Reverendo George Coyne (como no, un jesuíta), ha dicho que el Diseño Inteligente no es ciencia, que no pertenece a las aulas y no debe enseñarse como alternativa a la teoría de la evolución de Darwin. Debería enseñarse en el aula de religión o historia cultural. El padre Coyne afirma que Dios es creador del Universo, pero que la ciencia explica la historia del mismo.Ratzinger (ya sabéis, el Papa Lecter) debe estar encantado. Uno de sus secuaces, el cardenal Schoenborn, ha apoyado el diseño inteligente. Cuando se le plantea que Juan Pablo II afirmo que la evolución es “algo más que una hipótesis”, Schoenborn afimó que esas declaraciones eran vagas y no importantes.

Me pregunto cuánto durará el padre Coyne en el puesto.

Imperator fuera.

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