Pensaba continuar escribiendo sobre el tema de la entrada anterior, pero estoy de un humor de perros porque he tenido que comprar un móvil nuevo. Este desgraciado suceso se debe a que:

  1. El Siemens C65v es una bolsa de mierda. Parece ser que ha batido el récord de reclamaciones y cambios este año. Claro que yo no lo sabía cuando lo compré, y a fin de cuentas pedí el móvil más barato. Vive y aprende.
  2. Por todo eso, no es del todo sorprendente que el hijoputa haya decidido dejar de funcionar después de 7 meses de uso.
  3. Además, la tienda en la que compré el móvil ya no existe, ni ninguna de las que formaban esa franquicia.
  4. Cuando compré el móvil, los cambios se hacían sólo con el contrato. Ahora también se exige factura. No me hicieron factura. Vodafone dice que me cambia el móvil, pero que yo pago los gastos de envío.
  5. Por mi trabajo, tengo que tener el móvil a mano. No puedo espera un mínimo de una semana a que me manden otro móvil de mierda (sería el mismo modelo).

Así que he aflojado religiosamente mis 90 € y me he comprado otro móvil. También he comprado un billete para Granada. Como Rapun tiene sinusitis, no sabe si podrá ir a Granada. Eso tampoco me mejora el humor. He llegado de mala baba a casa, sí.

Y entonces me encuentro con que sigo teniendo un spammer en el blog. La palabra correcta en nuestra hermosa lengua castellana es acosador. Me refiero a Odiseo, obviamente.

Le bloqueé el acceso cuando mis comentarios estaban en Haloscan, porque me harté de sus gilipolleces. Debido a cuestiones técnicas, me pasé a los comentarios de Blogger, y aquí está otra vez. Le he dicho clara e inequívocamente que no quiero que escriba aquí. He borrado sus comentarios, puesto que Blogger no te permite bloquear a un usuario. Y ha seguido, en su mejor estilo de acosador obseso sexual. Cuando le he dicho “Te lo digo por última vez, Odiseo. No vuelvas a escribir aquí”, ha contestado a renglón seguido con un comentario que supongo considera insultante, de l amisma manera que un niño tarado puede llamarte “Cobarde gallina, capitán de la sardina,” y pensar que tu honor ha sido mortalmente herido. Obviamente, lo he borrado, pero como cada vez que alguien comenta mi blog yo recibo un correo con el comentario, tengo una copia que os reproduzco, para que reconozcáis a un acosador cuando lo leéis. Y por echar unas risas, claro.

Y yo a tí te contesto en tu lenguaje de andar por casa, para que me entiendas: “Te metes el pedestal por el culo, Impe”. ¿Y qué pasará si sigo escribiendo, chato? Porque cambiar de nick y de dirección Ip es más fácil que mear. Seguiría escribiendo, y no sabrías quien soy. No seas niño, Impe. (Si escribo es porque no me dejas. Un poco por joder, como hacen los crios). Que comas bien. —
Posted by Odiseo99 to El Blog Nuevo del Emperador at 10/26/2005 02:33:49 PM

Uuhhhh, el peligroso Troll Acosador de Debajo del Puente asoma su fea y verrugosa jeta una vez más. Buf.

Bueno, me he puesto en contacto con los administradores de Blogger y estamos estudiando el tema, a ver qué se hace. Bloger tiene una política bastante estricta sobre esto del spam y el acoso, por lo que la solución no debería tardar. Si no, tampoco hay problema, simplemente trasladaría el blog a otro sitio donde se gestionen mejor los comentarios y fuera, pero prefiero ver si puedo arreglar esto ahorrándome molestias.

Leyendo los balbuceos esos, me alegra ver que Odi ha descubierto lo que es la IP (Ip no sabemos lo que significa, suena como a hipido, quizá tenga flato o gases).Me alegro, digo, porque las otras 12000 veces que lo bloquearon en otros tantos blogs no lo sabía, el pobre. El que te llames y te comportes como el perro tontopollas de Garfield no es obstáculo para que seas un titán de la tecnología. Enhorabuena. Has dado un paso más en tu camino para convertirte en el terror de… bueno, de cualquiera que quiera conservar su cordura. Tu poderoso dominio de Internet te permite hacer proezas como… bueno… además de recibir toques de la policía por acosador… a ver… ah, sí: escribir comentarios gimoteantes, largos, e insoportablemente aburridos sobre cómo nadie te entiende y lo injusta que es la gente contigo, o hablar sore cosas que evidentemente no le interesan a nadie. Me bajo de mi pedestal y me ¿Estás contento, Odi? ¡Te prestan atención!postro ante ti. Recibirás mis gayumbos para que estampes tu firma en ellos.

Odi es como el perro pulgoso (que me perdonen los perros y las personas que los apreciamos), que sigue pegado a ti aunque le has dejado claro que no te lo vas a llevar a casa. Tiene la idea esquizoide de que si le dices que se vaya a la mierda no es porque no lo soportas, sino porque no le has entendido bien. Por eso él te lo explicará. Las veces que haga falta. Sin piedad. Sin perdón.

No puede aceptar la realidad tan simple como es: entiendo perfectamente lo que te pasa, lo que sucede es que sigue sin importarme una mierda. Sigo sin considerarte un uso válido de oxígeno o espacio vital. No quiero conocer tus explicaciones, ni tu versión de los hechos. Sólo quiero que dejes de escribir.

Y no pienses que no se te reconocería, porque tu tufo a pesadez es inconfundible. No hay que ser psicólogo para cazar a un pesado en cuanto aparece. Has firmado con otros seudónimos antes (por ejemplo, como Quémásda o algo así), y el estilo es igual. Eres pesado, denso y repelente, y al final siempre acabas filtrando la notita lastimera, tratando de que alguna de las personas que te ignoran te contesten. Pegas puntadas aquí y allá, tratando que te hagan casito. Y no te lo hacen, porque desde luego, lo mejor es no contestarte. Lo que pasa es que me divierte y fascina esa enfermiza obsesión porque te acepte gente que te detesta (y a la que no conoces, y que no tienen la menor influencia sobre tu vida), en vez de darte la vuelta y seguir con tu vida. Me maravilla como sigues merodeando por espacios en los que no eres bien recibido, te llevas el palo, vuelves, y no ganas absolutamente nada… al menos en apariencia (tengo mi teoría al respecto). Pero de vez en cuando se te da una sardinita, y vuelves todo feliz meneando la colita. Hasta que se te da el siguiente palo. Pobre Odi. Garfield es malo contigo.

¿Qué clase de vida puede tener alguien para que esa conducta mejore su existencia? Porque la verdad, a diferencia de la existencia de Odi (que mejora cuando una leyenda de Internet como yo está ahí), mi vida empeora cuando él aparece (como tener cucarachas, vaya). Y la de cualquier persona normal.

En fin, para abreviar una larga y pesada historia: mientras no pueda quitarlo de en medio de mejor manera, iré borrando sus comentarios y tal, o los mantendré para echar unas risas a su costa, según me de. Os recomiendo que no le contestéis, para que no se dedique a daros el coñazo, aunque creo que la mayoría ya seguís esa política. Y como ya dije antes… he encontrado otro sitio que me permite una mejor gestión de comentarios, de hecho ya he montado un blog alternativo, de modo que no hay problema. Si hay que mudarse de blog, me mudo. Soy el crack de las mudanzas.

The Imperator has left the building.

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