++++ En mi última entrada, Tindriel y Athair comentan cosas de la discusión que hemos tenido sobre agnosticismo y ateísmo. Por su longitud, he decido que la respuesta a Tindriel va mejor como una entrada aparte. Dado que ambos han manifestado que por su parte la discusión se acabó, tras esta aclaración por mi parte puedo declarar lo mismo. De ahí el título del post.

Tindriel, es evidente que no pretendes convencer a nadie, sino exponer tus dudas y punto de vista. Me parece muy bien. Mi propósito es idéntico porque sé que no convenceré a nadie dado que, por decirlo así, tú juegas a fútbol y yo a baloncesto. No estás jugando con las mismas reglas que yo (eso es claro), lo cuál convierte esto, como mucho, en un ejercicio de retórica y no un debate. Al menos yo no he pensado que esto fuera un debate desde… casi desde el principio, para que vamos a engañarnos. En la exposición inicial de Athair se me hizo claro que no iba a haber debate. Pero la retórica es divertida.

Respecto de mi actitud o modales, me remito a lo dicho ya por Rapunzell, y añado algo más. Mi uso del sarcasmo (como lo de Fatality!, o las Flotas de Pollas Voladoras) tiene como objeto aligerar la conversación, y nada más. Igual que Athair elige pensar que me encanta ofender a mis amigos (en un notable ejercicio creativo por su parte), yo elijo tomarme esto a chufla. Podría elegir sentirme ofendido por algunas argumentaciones que hacéis, o incluso por la última interpretación que dáis a mis palabras, pero decido no hacerlo. Pero como ya dije, a cada uno lo suyo. Quizá en el futuro deba escribir mis opiniones sentado sobre una piedra puntiaguda cual filósofo estilita, para darle menos humor y más gravedad a mis afirmaciones. Lo estudiaré detenidamente.

Respecto al tema de las reglas que me mencionas (y que me llama poderosamente la atención), no hay mucho que yo pueda decir. Tú incluyes el respeto al otro como regla. Yo también, y entiendo que algunas argumentaciones que habéis hecho no han sido respetuosas conmigo, pero mi definición de respeto debe ser distinta (y abarcar más cosas) que la que tú manejas. Entiendo que respeto al otro no es sólo una corrección en la forma y lenguaje (como por ejemplo, no arrojarle tus excrementos al interlocutor), sino que incluiría otra serie de cosas mucho más importantes que nunca encuentro cuando este tema sale. Tú pareces limitarte a pedir que las formas sean correctas, y con eso ya se es respetuoso para ti. Pues vale. Por ello, y dado que mi experiencia previa me previene, elijo no enfadarme cuando mi interlocutor no es respetuoso conmigo. Porque ya sé lo que hay. Pero oye, como prefieras.

De hecho, cuando uno lo piensa, el sarcasmo o la ironía argumental tienen menos que ver que otras cosas en cuanto al respeto se refiere. Pero entiendo que somos hijos de una época horchatosa e ignorante, y que en ciertos temas las acusaciones de genocidio vienen del bando que dirige los campos de exterminio. Estoy acostumbrado, y lo asumo.

En resumen, es un tema en el que no se puede tener debate porque hablas de los mieditos de la gente, y otras cosas sensibles que hacen que la gente ignore las reglas y el respeto (el de verdad, no sólo la corrección formal). Pero esto lo ilustra mejor una anécdota que me pasó con mi padre. Veréis.

Mi madre se describe como católica. Es una católica típica, en el sentido incoherente y falso de la palabra. Pero también es muy sentida, y nunca ha terminado de llevar bien que mi padre y yo fuéramos furiosos ateos (con la edad se ha ablandado, eso sí). Cuando decidí que no iba a confirmarme, tuvimos una fragorosa discusión, en la que yo me enfadé mucho y me entristecí mucho por ella. Realmente me dolía ver a mi madre en el bando de la ignorancia, del miedo, de la culpa y la tristeza. Yo trataba de razonar con ella, y como suele ser normal, la razón no funciona porque se desconecta el cerebro. Mi padre se dio cuenta del sofoco que yo llevaba y me llevó aparte, diciéndome esto:

"Todos llevamos una venda porque nos educan así en este país. A algunos se nos cae la venda o nos la quitamos, y vemos que los demás llevan los ojos tapados. Y quizá tratamos de quitarles la venda, pero no es buena idea. La gente se quita la venda por sí sola o le coge gusto a pegarse con los muebles y se volverá a poner la venda cada vez que se la quites. Pero si la gente a la que quieres se va a hacer moratones, al menos tomátelo a cachondeo. Después de todo, bastante pena tienen ellos con sus espinillas".

Que una persona sin prácticamente formación científica me diga esto, me demuestra que la razón es poderosa, que la ignorancia no tiene disculpa y sobre todo, que la gente debe poder elegir su peluche para dormir por las noches, sin que jamás puedas quitárselo aunque el peluche le muerda y le chupe la sangre. Pero lo que no debo hacer es sufrir por ello.

De modo que encontrar una ofensa en el humor y el sarcasmo (por más soez que sea este) es una elección, en definitiva, personal. Es llamativo que aquello que encuentras tan divertido cuando se dirige a otras personas (especialmente si no te caen bien), no lo sea cuando se dirige a ti, todo ello independientemente de las intenciones del autor. Como dije, encuentro dos raseros ahí, pero no es asunto mío. Si lo escrito os ha hecho pasar un mal rato, lamento que así haya sido.

Y con esto supongo que no me queda más que decir.

The Imperator has left the building.

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