++++ Puede parecer trivial esto, pero estoy escuchando una versión de Depeche Mode en el trabajo, que se me está saltando el lacre del orto de lo buena que es. Es una versión de Enjoy the Silence pergeñada por Mike Shinoda, miembro de Linkin' Park. Es tan buena que los propios Depeche la han incluído en un disco de versiones de sus canciones hechos por otros artistas, que nos sirve para abrir boca hasta que saquen nuevo LP en verano. Cosa que ansío enormemente.

¿Qué tiene esto de especial? Bueno, para mí es una sorpresa teniendo en cuenta que la versión la ha hecho uno de los Linkin Park. Los Linkin Park son un grupo estandarte dentro del vómito musical que es el nu metal. El nu metal, para aquellos que no saben qué significa el término, es una impía amalgama de lo peor del metal con lo peor del hip hop, envuelta en un halo de marketing corporativo y actitud de amargura existencial de pega, que hace que los pijorros de Boadilla puedan escucharlo y sentir que son lo más cañero y rebelde a este lado de la calle Serrano. Podéis aprender más sobre el tema aquí. Por cierto, estos son los Linkin Park tratando de parecer músicos y fracasando miserablemente. Tampoco parecen duros, ya puestos.

Pero bueno, todo es llevarse sorpresas gratas. Se ve que Mike Shinoda, cuando no está violando analmente la música sobre lo emotiva y desgarrada que es su vida, y el dolor constante que sufre en todas sus relaciones por ser un rebelde contra el sistema y la sociedad (pensad en algo como la Pimpinela Escarlata aderezado con un montón de poesía adolescente y os haréis una composición de lugar acerca de lo que son las canciones nu metal), tiene buen gusto, buenos maestros, y sabe hacer un remix convincente. Por supuesto, más de la mitad del éxito de la pieza está en que ha dejado la voz de Dave Gahan y no ha tratado de cantar él, o rapear la letra, o alguna basura así. Menos mal.

++++ Por tanto, gracias a mi amiga C. de Gijón que se peleó contra mi odio al nu metal hasta que me convenció de escuchar la canción cuando ella estuvo en Madrid de visita. Eso sí, hija, el resto de temas de Linkin Park hacen que uno se replantee hasta sus ideas sobre la quema de libros y discos.

Anuncios