++++ Es la mejor forma de definir lo que han sido, en general, mis vacaciones de Semana Santa en Granada. Desde mi llegada el miércoles noche hasta el sábado noche, parece que es a lo que he dedicado la mejor parte del tiempo: beber cerveza, cerveza y nada más que cerveza. Sólo el miércoles me gasté casi 40 € en cerveza, a precios granadinos. No estoy seguro de cuántas jarras / pintas / cañas fueron, pero por otro lado hay una serie de cosas de las que no estoy muy seguro acerca de esa noche. Pero la conclusión es clara: si un día entre semana quedas con tu mejor amigo para "tomar una tapa y acostarnos pronto, que estamos cansados"…. la perdición cernirá sus negras alas sobre ti. No contaré mucho sobre esa noche: mejor para la reputación de todos.++++ Entre tajada y tajada, también he hecho otras cosas: ver a mis padres, reunirme con amigos, y esquivar con un éxito total toda procesión o forma de espectáculo religioso, a pesar de algunas estratagemas (algunos colegas míos son unos cabrones) encaminadas a tropezarnos con masas de siniestros encapuchados, portando esas espantosas imágenes sangrantes y torturadas. Creo que hay pocas religiones de peor gusto que el cristianismo, con esa obsesión con el dolor y el sufrimiento. Es como ver una película snuff a ritmo de saetas. Pero este año me he escapado, y estoy muy contento. En Granada es jodidamente difícil no toparse con ninguna.
++++ Dos amigos míos que pasaban un mal momento están saliendo para adelante con un par de cojones. Me he quitado un enorme peso de encima. Si necesitáis algo, ya sabéis dónde estoy.

++++ La vuelta a Madrid fue menos traumática de lo que esperaba. Como echaba mucho de menos a Rapun, decidí salir el domingo por la mañana, en vez de por la noche, como era mi plan original. Aunque me chupé algo de cola, y llegamos con hora y media de retraso a Madrid, las 17:30 sigue siendo una buena hora. Esta mañana he visto en las noticias que a media noche había 300 km de retenciones y tráfico lento para entrar a Madrid. Y me he reído y reído y reído…

++++ Ayer por la tarde vimos La Boda del Monzón. Es una peli, bastante recomendable, que me ha enseñado 2 cosas sobre la India que yo no sabía:

  1. En la India la forma habitual de referirse o llamar a tus hijos varones es "idiota". Todos los padres lo hacen. Quizá los jóvenes hindúes creen que sus padres no les quieren si no lo demuestran así.
  2. Las flores son una parte importante de la dieta hindú, sobre todo las caléndulas. Si organizas una boda, debes vigilar que tus invitados no se coman la carpa, los adornos del coche, o el velo de la novia. Por cierto, el director de la peli ralentizaba las escenas en las que la gente come flores. No sé por qué.

++++ En fin, que se acabó lo bueno. Granada es genial, pero ir sin Rapun aminora la calidad de los viajes. Y no es bueno coger hábito de pasar puentes y vacaciones separados.

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