Coj coj cojj. Eso resume bastante bien el fin de semana que he pasado. El trancazo no se decide a abandonarme, y se me ha cogido sobre todo en forma de tos y de mocos. Nada serio ni incapacitante, pero un asco en todo caso.La otra tónica del fin de semana ha sido el ordenador. Rapun se ha visto obligada a reinstalar el sistema operativo tropecientas veces, la conexión a Internet va como el culo o no va en absoluto, y otros muchos problemas. Hoy está todavía luchando con él a brazo partido. Espero que gane. Parece que hemos pillado varias cosas desagradables por Internet, dado que Rapun no ha tenido tiempo de instalar todas las medidas de seguridad que suele mantener. Lo siento sobre todo por el coñazo que es esto para ella. También lo siento por haber dejado de matar Orkos, Eldars y eso, pero bastante menos de lo que siento el ver a Rapun horas y horas colgada de un monitor.

En fin. El viernes conseguimos ver, por fin, después de hacer la compra la versión extendida de El Retorno del Rey. La trilogía es, de ahora en adelante y sin duda, mi película favorita. Me ha encantado, aunque concuerdo con Rapun que la mejora no es tan espectacular como en la versión extendida de Las Dos Torres. Pero hay personajes que ganan mucho de nuevo, como Faramir, y grandes escenas que echaba de menos. Muy contento en todo.

El sábado fue, en su mayor parte, un día gris, largo y triste. No hice gran cosa de provecho. Fuimos al cumpleaños de Athe, pero el resfriado, el tener un poco de fiebre y mucho sueño hicieron que a las 0:30 abandonáramos el campo. Una vez en casa empezamos a hablar. Y a hablar. Y a hablar. Hasta las 3 y media de la mañana. Es una de las mejores cosas de Rapunzell. Me encanta hablar con ella miles de horas. Fue lo mejor del sábado.

El domingo, por contra, fue un gran día. El Palacio se vio invadido por zombies. Sí, zombies nada menos. Bueno, en realidad eran Athair, Tomber, Gorpik, Tindriel y Dwymorwen, que llegaron pasadas las 13:00 del Athechuzo. Lo de zombies no es un exageración, sino un ligero embellecimiento de las ojeras colgantes, los caretos desencajados y las pieles pálidas por la falta de sueño. Pero al contrario que los de las pelis, estos zombis no atacaron para comerse nuestros magros cerebros. Se limitaron a desplomarse en camas y sofás, y uno de ellos (Athair) nos hizo la comida (¿adivináis cuál fue?): en efecto, arroz con curry. No, no pongáis esa cara de sorpresa. Lo de Athair y el curry no es como si pasara con frecuencia… Pero por otro lado, qué cojonudamente bueno estaba todo. Y a menudo es mejor si lo hace otro.

Rapun va a tener razón en lo de que el curry es bueno para todo, porque lo cierto es que los zombies revivieron un poco. De hecho, revivieron lo bastante como para que Gorpik, que es un campeón, se pusiera con el PC de Rapun y sacara algunas de las cosas que habíamos pillado. El resto de la gente pilló algo más de sueño mientras llegaba Eärendil. Una vez llegó este, pusimos una andanada masiva de café y empezamos a jugar.

La partida fue una de las más notables de toda la crónica. Aunque costó un poco que arrancara y el comienzo fue un tanto lento, la parte media y el final fueron prácticamente explosivos. La gente se salió interpretando sus personajes, y hubo momentos en los que las uñas volaban por todas partes de tanto que se mordían. Lo cual tiene más mérito aún teniendo en cuenta el estado de falta de sueño y agotamiento de muchos de los jugadores. La partida incluyó tremenda discusión sobre moralidad (esta vez entre PJ, no sólo entre jugadores), nuevas pistas que hacen difícil decidir qué se va a investigar después, y algunos nuevos personajes que conocer más (como el padre del PJ de Rapun, por ejemplo, o ese misterioso Elmore "Hermes" Cassidy). Me encantó la conclusión de varios del grupo: "Hoy hemos descubierto que somos muy competentes, y que no tenemos ni puta idea de nada".

El estado de destrucción de los jugadores no permitió que hubiese tercer tiempo como hubiese sido lo suyo. Otra vez será.

¿Y en el horizonte?

Esta noche cenamos con la señora madre y la señora abuela de Rapunzell, ya que en Nochebuena no estamos en Madrid. Bajamos a Granada este viernes, y aún no sé si volveremos el domingo por la noche o el lunes. Y menos mal que el sábado reservamos las plazas de autobús, porque hemos pillado las dos últimas en el de las 15:30 que es el último. Espero que mis jefes me dejen cogerme el 27 de vacaciones, para saber cuándo cierro la vuelta a casita. Al final no vamos en el coche de Rapun, lo cual como mínimo es más cómodo para ella.

Esta semana es la primera partida de rol de ese ser virginal (en esas cuestiones) que es el Capitán Napalm. Oficiarán como proctomantes en tan sagrado evento Gorpik, Rapun, Dwymorwen (puede) y un servidor como Gran Proctomante. De entrada, el Capi ha pensado un PJ que parte la pana, apunta muy buenas maneras el chico. Anda tontín, relájate. Si te va a gustar mucho…

Por el momento es lo que hay. Los días se arrastran ahora y todo se para mucho con las fiestas. Y aún hay que comprar regalos. Todo se andará con la debida organización. Adémás, ya está más cerca el día en que Amazon me servirá mi pedido/ autoregalo por Navidades. Es bueno ser un friki en Europa. Gracias al cambio del euro sobre el dólar, comprar en EE.UU, incluso con costes de envío, es más barato que aquí. Internet es buena. Internet os quiere.

Sed buenos y no intoxicaros de sandez Navideña, sólo de buen rollo. Pasadlo muy bien.

Ave Imperium

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