Pues no. No estoy nada contento conmigo mismo últimamente (entiéndase por últimamente el mes pasado y parte del anterior). Pero nada contento.Hay cosas que yo no me permito nunca, y que me estoy empezando a permitir últimamente. Me desquicia particularmente cuando tengo una imagen de mí mismo, y de lo que quiero ser, y mis hechos y acciones empiezan a darse de hostias con esa imagen. Puedo tener caídas ocasionales, que no me causan ni un pestañeo, pero es que llevo varios tropezones seguidos. El que esos tropezones, en ocasiones me sean mostrados con amor y dulzura no disminuye su cualidad de tropezones.

No se trata de que las cosas vayan mal, porque no es eso. En el trabajo mis jefes parecen satisfechos conmigo, y si no lo están, mienten como bellacos. El trabajo me gusta, aunque no es el trabajo en el que me quedaré para los restos; pero cumple su función y tiene muchas ventajas. Me gustaría seguir en él algunos años, 2 ó 3, antes de dar el salto a lo siguiente, que será dejar los RRHH y volver a la psicología dura. Mi casa me gusta cada vez más, y me siento cada vez más feliz con Rapunzell. Soy feliz con ella a base de pequeños trocitos, porque las grandes movidas han pasado. Creo que realmente se construye a base de eso, de tonterías que nos decimos, de reirnos juntos. Es bueno tener una pareja con la que compartes el 90% de lo que te interesa. Además, hemos hecho voto de acabar con la tendencia de los últimos tiempos de pasar los puentes y festividades separados. Los demás aspectos de mi existencia marchan razonablemente bien: rol, amigos, familia, otras aficiones… Pero no estoy nada contento conmigo.

Me encuentro cansado por cosas que no debieran cansarme. Me falta el tiempo y no debería, porque he estado en situaciones con más carga de trabajo antes y no me ha faltado el tiempo. Me siento poco productivo, y me está costando el acabar ciertas cosas un trabajo que no debería costarme. No soy tan eficaz organizándome como suelo. Y estoy empezando a olerme por qué, y es como entrar en uno de esos callejones de la zona de Pedro Antonio de Alarcón en Granada, uno de esos sitios donde van todos los borrachos del mundo a mear y vomitar. No me gusta la sensación que me entra en ocasiones, de que lo único que querría es hacerme un rosco en la cama y dormir más. Últimamente siempre quiero dormir más.

 

Además de mi propio descontento, acabo de darme cuenta en un extraño insight, ahora mismo, de que hay otra cosa que me tiene descontento. Es quizá más difícil de describir, porque no sé hasta qué punto es real o es paranoia mía. Si realmente tengo algo en la espalda, voy a tener que sacármelo con un cuchillo y un espejito. Sé que puedo hacerlo, y no ha mucho alguien ha tenido que hacerlo. Pero no me va a gustar, y me va a complicar la vida.

 

Buenas noticias por otro lado: mis jefes están tan contentos que me acaban de hacer una propuesta. Si liquido 12 procesos de selección antes de que acabe Enero, me hincan 300 € más, aparte de mis comisiones oportunas y la paga extra. Joder, no lo puedo estar haciendo tan mal si me ven capaz.

 

Pero aún así y todo, no estoy contento conmigo mismo. Tengo que hacer algo al respecto.

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