Como podéis apreciar, he cambiado la decoración del Palacio. Esto me ha obligado a volver a activar los comentarios porque al cambiar la plantilla del blog esas modificaciones se pierden. Menos mal que Thera me mandó un SMS lamentando no poder poner comentarios y me di cuenta. Gracias, guapa. También hay que volver a colocar los enlaces y tal, pero eso con calma. Es posible que ni me lo plantee hasta tener ADSL en casa. Aunque si me veo una tarde con poco curro…

Ayer vimos Resident Evil: Apocalipsis. En general, se ciñe a lo que esperábamos (serie B, con B de "barata"), pero tiene algunos momentos absolutamente culeros. Como imagino que muchos no conoceréis el vocablo, os aclaro que culero/a es algo que viene del culo, esto es, una mierda. Esta expresión es utilizada últimamente por frikis de Granada para referirse a tiradas penosas en una partida. Así, podemos ver a Peivol arbitrando una partida de Star Wars, mirando la tirada de un jugador y chillando, con ojos desencajados:

¡Un 17! ¡CULEEEEEEERAAAAAAAA! ¡Has fallado cabróooooooon! ¡Que te maaaatooooooo!

Esos espectáculos hacen del rol el edificante pasatiempo que es. En fin, como decía, la película debería titularse Resident Evil: Culera, a pesar de las pibas macizas – qué coño, salen dos prostitutas zombies desnudas que me gustaría que me mordieran – y de que es una peli de zombies, con lo que ya sabes a lo que vas. El problema es que está hecha con mucha menos convicción que la 1ª, y se nota que se lo creen menos. Tampoco aclaran porque hay que vestirse de furcia para combatir legiones de zombies, o cómo entra uno en una comisaría de policía (siendo poli), y se lía a pegarle tiros en la cabeza a la gente sin que nadie le chiste. También me desagradan los duelos de penes entre los protagonistas nada más verse – y eso que los protagonistas son chicas -, y las chuladas a lo Matrix cuando son poco prácticas: por ejemplo, una escena en la que la Jovovich baja corriendo por la fachada de un rascacielos para hostiar a unos guardias. Dado que los guardias estaban de espaldas a la puerta del edificio, bajar por el ascensor, salir sigilosamente por la puerta e hincharles la cara habría servido igual. La escena en la que la Jovovich entra con una moto por la vidriera de una iglesia y destruye la moto en el proceso al grito de "¡Porque yo lo valgo!"tampoco tiene mucho sentido. Matrix ha acabado siendo muy dañina para el cine de acción.

 

¡Yo tengo el pene más grande que tú, Milla! Te va a dar el sol, chata. Mi pene está modificado, genéticamente.

Sin embargo, la peli en conjunto no está mal si sabes lo que vas a ver y no te haces falsas esperanzas. Eso sí, nada que objetar al que se la pille en el vídeoclub o la descargue (legalmente, of course) de Internet.

Ave Imperium

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