Ayer estuvimos papeando en casa de Gorpik, lo cual siempre es interesante porque el maño cocina muy bien, y tanto la pasta como el salmón estaban muy ricos. Quizá deberíamos pasarlo a Cocinero Imperial, porque cada vez que hace algo se luce, en serio. Como con el sushi.

 

Pero lo interesante vino el resto de la tarde, cuando nos dirigimos a casa de un señor llamado Dani R, a quien ya conoceréis por los blogs de Gorpik y Rapun, como un miembro de los Pelafustanes.

 

Hay muchas cosas buenas que decir en favor de este tío. Odiando como odio el calor, he descubierto que la gente que tiene aire acondicionado en casa y me pone una birra en la mano sin conocerme de nada tiende a caerme muy bien. Sí, en verano la cerveza fría + aire acondicionado suben el carisma de la gente. Qué cosas

 

Además de ser un tío muy carismático por las birras y eso, tiene la enorme ventaja de tocar como Dios la guitarra, entender un huevo de música (me encanta hablar de música), y sobre todo, concuerdo en parte con Rapunzellen su mejor cualidad: es capaz de decirle a las chicas las mayores obscenidades y barbaridades con una sonrisa de cachorrito tal que hacen que en vez de partirle la cara, a las mujeres les entren ganas de adoptarlo. No te lo crees si no lo ves. Sin embargo, no estoy de acuerdo con Rapun en que sea más obsceno que mi amigo Peivol. Nada en el universo es más obsceno que Peivol. Las cochinadas de Dani R. no dejan de tener un aire de sana inocencia casi infantil, como cuando ves a un niño reirse porque ha dicho "caca, culo, pedo, pis". Peivol, por otro lado, es perverso.

 

De cualquier modo, el ensayo fue divertidísimo. A pesar de que, en realidad, se cantaron 367 veces las mismas 4 canciones, no me aburrí en ningún momento. Y lo más importante, Dwymorwen se rió un huevo. Es maravilloso verla reírse en estos días, y es lo que más aprecié de Dani R. Estoy en deuda con ese tío sólo por eso, y estoy seguro que hará la experiencia de ir a la boda de Napalm más interesante, sobre todo si conseguimos que hable un rato con la familia política del Capi…

 

Y la última sorpresa que me llevé con este hombre fue descubrir que vive con su chica, con la que lleva ¡17 años! Y me imagino lo que ha tenido que ser acostumbrarse al muchacho a lo largo de los años, sobre todo cuando, tal y como te cuenta, Dani R, se dirige a su suegra con cariñicos como "Manola, ¡vamos a follar!". Impagable, vamos. Para que luego algunas me llamen vikingo.

 

Esta tarde hay otro ensayo. Aún no estoy 100% seguro de si podré ir, pero Dwymorwen irá y eso es bueno. Ponga un poco de obscenidad en su vida cuando esté triste…

 

 

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