Ave Imperium

Bienvenidos a todos al nuevo y recién construido Palacio Imperial. Gracias a la paciente ayuda de Rapunzell y Eärendil el marino, por fin tengo un sitio donde cagarme en todo aquello que me moleste, con la impunidad que sólo Internet puede dar.

Pero en el lado más triste de la cuestión, esto significa que el polluelo abandona su nido y me marcho del blog de Rapun. Ooooooohhhhhhhhhhhhh.

La verdad es que, siendo sincero, este va a ser un blog bastante errático, porque no voy a poder postear por el momento ni con regularidad ni con frecuencia. Pero espero que todo esto se solucione pronto.

Aún me quedan por poner los enlaces a los blogs que me molan, pero todo se andará. Por el momento, dicho queda todo. Lo próximo espero que sea una crónica de la partida de Vampiro que empezamos la semana pasada, continuación de la de Cthulhu que empecé en el de Rapunzell y una reflexión sobre por qué D & D es la mayor basura jamás creada en el ámbito de los juegos de rol (que no es un mundo en el que abunde la genialidad precisamente). Por supuesto, postear sobre las propias partidas que uno arbitra es un ejercicio de egocentrismo sin límites, pero es que ese es un poder que tengo, y tú, pobre desgraciado, no tienes. A cascarla. También puede pasar que el rol no te interese, y que opines que es una cosa aburrida e inmadura. En ese caso, también puede pasar que tus padres fueran hermanos, y que en tu familia las vírgenes eran las que corrían más que su padre. Al igual que Rapun, opino que en este blog la única autoridad válida es, ¡oh, sorpresa!, la mía. Si alguien opina diferente, sólo debo añadir que la democracia es para atenienses, y yo no conozco griegos.

Nota Bene: Como Internet es el área del universo con más mongolos por centímetro cuadrado, en un mundo en el que el retraso mental es la norma y no la excepción, hago la siguiente reflexión para que nadie se llame a engaño.

La libertad de expresión es algo maravilloso, porque consiste en que tú puedes decir lo que quieras, y yo puedo decirte que me pareces imbécil por opinar eso. Como mi opinión es eso y nada más, una opinión, no tengo ganas de escuchar a nadie quejándose de que mi opinión hiere su sensibilidad. Me limpio el culo con vuestra sensibilidad. Si alguien menciona la sensibilidad o alguna mamarrachada políticamente correcta en este blog, lo disecaré con un soplete y lo echaré a los putos leones para que lo sodomicen y luego lo devoren. Avisados quedáis.

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