A petición de Pucky, he ascendido a la Montaña y he vuelto trayendo las Tablas de la Ley, tal como Dios Todopoderoso me las ha dictado. Bueno, la verdad es que me he limitado a subir andando hasta el 2º en el que vivo, y las he escrito en el ordenador según me ha parecido. En fin, como cualquier religión bien considerada. Allá vamos:
- 01 – Sobre Dios: No adorarás a otro Dios más que a tí mismo, y tampoco te tomarás completamente en serio. Tú eres lo más cojonudo que hay, pero tampoco te pases.
- 02 – ¿Qué debo hacer?: En todas las situaciones, detectarás el resultado más cojonudo y lo perseguirás sin duda. Nunca pensarás ni prestarás atención a otra cosa. Otras soluciones no existen.
- 03 – ¿Cómo saber qué es cojonudo?: Lo cojonudo es relativo a la situación. En todas las situaciones hay un desenlace que es más cojonudo que el resto. No lo evalúes en términos absolutos, ni lo compares con otras situaciones.
- 04 – ¿Cómo debo tratar a la gente?: Las personas individuales pueden ser cojonudas. La gente en su conjunto es escoria estúpida a ignorar o evitar.
- 05 – Si no es cojonudo no lo hagas, a no ser que preveas que te reportará algo cojonudo.
- 06 – No dejes que nadie más que tú mismo determine lo que es cojonudo.
- 07 – Enviarás mucho dinero al fundador de la Iglesia de la Cojonudología y le concederás favores sexuales si eres una chica. Bueno, y si te viene bien y tal.
Eso es más o menos todo. Como podéis ver es una religión científica, sencilla y sin dificultades. ¡Así que ya tardáis en apuntaros!
Imperator fuera.

¡Eh! No has mencionado que nos tocará la lotería ni nada de eso… ¿A ver si va a ser un timo, el tablao este?…
Lee de nuevo la 2ª ley. Si compras un billete de lotería, no existe otro desenlace que el más cojonudo, por tanto ese es el que sucede al final.
No ponéis atención…
Tronco, me descojono con tu blog (me traerá consecuencias negativas el hecho de “des”-cojonarme?).
No sé por qué sólo yo estoy suscrito (veo ahora que hay dos, pero no sé quien es el otro….tú?).
Te sigo por que me he enterado de lo de ese club de “raritos”.
Tienes un blog muy interesante y curioso, Daniel. Estaba leyendo lo de “When the moon is in the Seventh House”, y me recuerda lo que aprendimos en Psicología del Pensamiento sobre lo malos que somos en general haciendo razonamientos lógicos (por el uso de heurísticos) y lo malos que somos estimando probabilidades (por la misma razón).
Bienvenido.
Pues el otro podría ser yo, aunque no sé si esos dos son los que están suscritos usando el programa que tú utilices o todos los suscriptores al blog… ¿cómo se mira eso, Daniel?
Descubrí este blog, y otros, a través del de Hari Seldon. Y también yo estaba curioseando con lo del club ese, qué cosas…
Las leyes 1 y 6 las intento cumplir (y transmitir a los pucelitas), doy fe de ello.
El resto se intentan, a excepción de la 7, que la primera parte no es que me pille en momento boyante y la segunda…. es que soy un tío (si me contestas “Bueno, nadie es pefecto!”, igual arreglamos algo). :p
Andy, yo estoy suscrito con bloglines. No me suena que haya un sitio general dónde ver todos los suscritoresde un blog. En cuanto una empresa en plan web2.0 te ponga un lector de feeds de estos, pues ya hay uno que se te escapa.
Mi comentario iba por el lado del gran número de blog con 1-3 personas suscritas (incluido el mío)..me da penilla, pero claro, no te vas a leer el diario de nosecuantas personas todos los días…eso sería “des”-cojonante.
PD: Sí, soy el topo…desde EGB me lo vienen diciendo.
Hombre Dani, tampoco la gente actualiza todos los días. Supongo que lo más difícil es seguir los comentarios, pero pocas personas actualizan todos los días.
A bote pronto, estoy suscrito a 17 blogs. Pero no es mucho, la mayoría actualiza cada bastante.
Yo estoy suscrito a 99. Intento no pasar nunca de 100, pero no siempre lo consigo XD
Pero el objetivo de este comentario es decir que la regla 1 de la Cojonudología me parece que viene al pelo de ciertos debates de hace unos días sobre orgullo y humildad. Alguien que yo entendiera como “orgulloso” se cuidaría muy mucho de cumplir esa regla 1. Es, de hecho, el tema principal del artículo que da nombre a “Correr tras el propio sombrero”, de Chesterton. Así que por ahí andamos
Pues me alegro de leer eso