… es descubrir que me equivoco en algo, y que mi error me lleva a descubrir algo genial. Así da gusto. Ojalá me equivocara siempre así.
Llevo unos cuantos días viciado como un cabrón al (I y II). El juego se explica bien aquí. El juego en cuestión es un invento para la PS2 que, usando unos mandos como guitarras pequeñas (con unos botones de traste en el mástil y un pulsador que representa la púa, e incluso una barra de vibrato), te permite tocar canciones de rock de las de toda la vida, como el puto Jimmy Hendrix, o cualquier ídolo que tengas.
Y me encanta. Me gusta más que ningún otro juego que haya jugado últimamente. Me entusiasma.
Estoy haciendo otra cosa y me descubro / descubren moviendo los dedos recordando los acordes. Ensayo las canciones una y otra vez, una y otra vez, y cuando logro clavarla y sacar 5 estrellas descubro algo que debe ser parecido a la felicidad que siente un guitarrista de verdad cuando por fin logra sacar una canción difícil.
Y poco a poco los dedos van respondiendo. Poco a poco va saliendo. Sé que no es lo mismo que una de verdad. Sólo estoy jugando en el nivel medio, donde una sola pulsación todavía pueden ser varias notas. Quizá en el nivel experto sea más parecido a tocar de verdad, no lo sé.
Pero estoy loco por averiguarlo.
Una de estas cosas es el ver canciones de forma diferente cuando las tocas que cuando las escuchas. Eso incluye canciones que habitualmente no te habrían gustado, de grupos que no te interesan, pero que cuando tratas de tocarlas cobran un significado diferente. Y es de puta madre. Es muy bonito descubrir significados nuevos al meterse dentro (aunque sea sólo en parte) de lo que es tocar esas canciones.
Así que ahora aporreo feliz una guitarra de juguete, y me pregunto cuánto puede costar una guitarra eléctrica de 2ª mano, un amplificador… lo mínimo necesario. Y me pregunto si me quedaré en el juguete o no.
En los enlaces del blog hay 2 nuevos cómics web que merecen un buen vistazo. Ambos están hechos con fotos de muñequitos más o menos retocadas.
- Alien loves Predator: un comic web sobre Alien y Predator, que comparten piso primero con Jesucristo y luego con una chica, en Nueva York.
- Life in Plastic Pants: muñecos de Lego medievales corriendo aventuras en una sala de estar. Bastante escatológico, y se pasan la mayor parte del tiempo hablando de ir al retrete.
